Opinión

El alcalde presume zapatos de 23 mil pesos, pero su municipio permanece en la marginación y pobreza

Josél Moctezuma
Josél Moctezuma

Periodista con más de 20 años de experiencia en radio, prensa escrita, medios digitales y producción de noticias para televisión. Ha colaborado en medios como Grupo ACIR, Periódico 24 Horas, Parabólica MX, Los Fuertes MX, Contrastes Puebla, Diario ABC y Enlace Noticias. Además, fue corresponsal en Puebla para Panorama Informativo y 88.9 Noticias, de Grupo ACIR Nacional. Es fundador y director de la plataforma informativa www.noticiasconmoctezuma.com⁠, así como coordinador de ediciones regionales del periódico La Opinión, Diario de la Mañana.

Su calzado de piel fino, a la moda italiana, son el puente de cristal que separa al alcalde del pueblo. Óscar Paula los usa para no tocar la pobreza que representa Cuetzalan

El alcalde presume zapatos de 23 mil pesos, pero su municipio permanece en la marginación y pobreza

Su calzado de piel fino, a la moda italiana, son el puente de cristal que separa al alcalde del pueblo. Óscar Paula los usa para no tocar la pobreza que representa Cuetzalan

Hay fotografías que no necesitan pie de grabado porque el contraste ya lo dice todo. En Yohualichan, bajo el lema “Kampa Yohualichan – To Xolalmej Ilhuitij” —que en náhuatl significa “el pueblo está de fiesta”, más de 500 danzantes de 227 comunidades de la sierra norte bajaron a compartir lo único que nunca les ha faltado: su identidad. Y ahí, entre huaraches de cuero curtido a mano y trajes de manta bordados con generaciones de trabajo, apareció el presidente municipal de Cuetzalan del Progreso, Óscar Paula Cruz, calzando unos mocasines de la marca de lujo italiana Salvatore Ferragamo que, según el catálogo, cuestan más de 23 mil pesos. Es decir: más de lo que gana en meses cualquiera de las familias que ese día danzaron para complicarlo.

LA FOTO QUE LO EXHIBIÓ

La imagen circuló sola, sin necesidad de spot de oposición ni de investigación periodística. El alcalde posando junto a un niño de comunidad indígena, los huaraches de piso del pequeño con su sonrisa inocente contrastando la suela italiana del alcalde de Cuetzalan, mientras detrás de ambos se sostiene un municipio donde miles de personas siguen labrando la tierra de sol a sol para ganar, en una jornada completa, lo que esos zapatos cuestan por centímetro cuadrado de piel. La extravagancia es lo contrario de un municipio indígena con altos índices de marginación y pobreza.

En Cuetzalan, por un lado, el ciudadano calza orgulloso su huarache artesanal, que se cose y se recose porque es el único par; del otro, el mocasín de piel italiana que Óscar Paula viste para posar en un festival que se supone celebra justamente a quienes no pueden costeárselo. El niño indígena orgulloso porta sus huaraches, mientras el alcalde riquillo parece avergonzarse de su origen.

El edil que representa los valores del Partido Verde está más preocupado por revisar el catálogo de la marca Salvatore Ferragamo en la exclusiva tienda El Palacio de Hierro y elegir el nuevo modelo de zapatos sin importar cuantos miles de pesos le cuesten. A Óscar Paula le importa poco la obra pública que es urgente para Cuetzalan; no le interesa si los servicios públicos son eficientes, mucho menos le interesa si una familia de la sierra norte tiene agua en casa, camino pavimentado o clínica cercana. Y ahí es donde el contraste deja de ser estético y se vuelve político. Cuando existe alguien que administra la escasez ajena, no le preocupa pisotearla.

EL CENICIENTO

El presidente de Cuetzalan Óscar Paula ahora ya tiene el pie fino. Ya es lo mismo vestir huaraches de cuero con suela de llanta, cuando era un ciudadano normal, que ahora como autoridad usar zapatos Salvatore Ferragamo diseñados con pieles de becerro finas, charol, innovación en el uso de fibras, soportes, lujo, comodidad y ergonomía que te brindan los 23 mil 500 pesos que cuesta un par.

Paula Cruz no ha explicado el origen del calzado. No ha dicho si es patrimonio salido de la función pública, tampoco acepta que se trata de la marca identificada. El silencio en política rara vez es neutral; suele ser el tiempo que se compra mientras se espera que la indignación se apague sola en el algoritmo de las redes. No se extinguirá si no hay cuentas claras.

Cuetzalan del Progreso se ubica en la sierra norte del estado de Puebla. Es un municipio de alta marginación, con comunidades que siguen esperando obras básicas prometidas en campaña tras campaña.

La pregunta que el alcalde debe responder no es de gusto ni de estilo personal, es de origen del recurso; de congruencia entre el discurso de cercanía con “los pueblos originarios” y la distancia material que exhibe frente a ellos.

Cuetzalan celebró sus raíces ese día en Yohualichan. El alcalde, sin proponérselo, celebró las suyas también: las de una clase política que sigue confundiendo gobernar con posar.

Nos leemos pronto: