Opinión

México ya es también un país de inmigración

El Censo registró 76 mil venezolanos, la nacionalidad más numerosa después de EU

La semana pasada el INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Intercensal 2025, una fotografía actualizada de la población que vive en México. Sin embargo, hay una pregunta que seguimos sin poder responder: ¿cuántos migrantes en situación irregular viven en el país? Y no es un asunto menor. Cuando una población no aparece con claridad en las cifras, pues no sabemos, por ejemplo, cuántas niñas, niños y adolescentes migrantes hay, dónde están, cuántos asisten a la escuela ni cuántos permanecen fuera del sistema educativo.

El problema no es solamente no contarlos, es desconocer su dimensión y ubicación.

México nunca ha sido un país de grandes flujos de inmigración. Históricamente, la población nacida en el extranjero ha representado alrededor de 1 por ciento de la población nacional. La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI confirma que esta característica no ha cambiado sustancialmente. Actualmente: en México viven 1 millón 170 mil 30 personas nacidas en otro país. Es una cifra pequeña frente a los más de 130 millones de habitantes del país, pero hay que mirar qué contiene.

Una parte importante corresponde a la histórica relación migratoria entre México y Estados Unidos: 668 mil personas nacieron en territorio estadounidense y poco más de la mitad de quienes nacieron fuera de México tienen también nacionalidad mexicana. El resto, alrededor de 502 mil personas, nació en otros países.

Y esos 502 mil residentes nacidos fuera de México y no nacidos en Estados Unidos son justamente los que nos permiten observar otra dimensión de la migración hacia nuestro país.

Entre ellos están 76 mil personas nacidas en Venezuela, 62 mil en Cuba y casi 55 mil en Guatemala. También encontramos población nacida en Colombia, Honduras, El Salvador, Argentina, Haití, Nicaragua, España, China, Canadá y otros países. Son nacionalidades y trayectorias distintas, pero comparten algo: forman parte de una población que ha llegado a México y que, para una parte de ellas, este país dejó de ser un lugar de tránsito para convertirse en lugar de residencia.

Por eso hay que distinguir entre la enorme población nacida en Estados Unidos, vinculada en buena medida a la migración mexicana, y una población de otras nacionalidades. No es lo mismo contabilizar a los hijos de familias mexicanas nacidos en Estados Unidos, a personas que regresaron con sus familias o a quienes mantienen una vida transnacional, que hablar de venezolanos, cubanos, guatemaltecos, colombianos, hondureños o haitianos que han llegado a México en los últimos años. La Encuesta Intercensal nos permite observar ambas realidades, pero no debemos confundirlas.

Hay otro dato que ayuda a entender la primera de estas poblaciones. 50.7 por ciento de las personas nacidas en otro país tiene también nacionalidad mexicana, lo que equivale a alrededor de 593 mil personas. Es decir, los 1.17 millones de personas nacidas fuera de México no pueden ser considerados automáticamente extranjeros. Lugar de nacimiento y nacionalidad no son lo mismo. Una parte importante de esa población está vinculada a la historia migratoria México-Estados Unidos y a la formación de familias transnacionales.

El problema aparece cuando intentamos mirar aquello que no alcanzan a registrar estas cifras. La Encuesta Intercensal nos dice cuántas personas nacieron fuera de México, pero no nos dice cuántos migrantes viven en situación irregular. Y ahí tenemos un vacío importante. Porque si no sabemos cuántos son, dónde están y cómo están conformadas sus familias.

El tema es que diariamente, sobre todo en las grandes ciudades, nos damos cuenta que hay una gran presencia de extranjeros que viven en condición irregular. Los vemos trabajando en centrales de abasto, en las periferias, en los mercados, en distintos puntos de nuestras ciudades. Han llegado de poquito en poquito, sin que necesariamente aparezcan como una gran oleada migratoria. La Encuesta Intercensal nos ofrece una fotografía importante: México sigue siendo un país con una proporción pequeña de población nacida en el extranjero, pero esa población ya no cuenta exactamente la misma historia.

Y hay que decirlo, hay una enorme población de extranjeros que definitivamente no fueron contados.