Escala conflicto en Tochimilco; feligreses exigen salida del párroco Pablo Castellano
Pobladores comenzaron a recabar firmas para solicitar formalmente la remoción del religioso.
El conflicto entre habitantes de Tochimilco y el párroco Pablo Francisco Castellano Cañizales escaló la noche de este martes 29 de septiembre, cuando un grupo de feligreses se reunió en el Templo del Señor del Calvario para insistir en que la Arquidiócesis de Puebla intervenga y designe a un nuevo sacerdote.
La concentración ocurre después de que pobladores comenzaron a recabar firmas para solicitar formalmente la remoción del religioso, a quien señalan por modificar la manera en que tradicionalmente se realizan misas, sacramentos y otras celebraciones religiosas en los diferentes templos y capillas de la comunidad.
Uno de los principales reclamos es que celebraciones como las misas de difuntos se estarían realizando únicamente en la parroquia de Santa María de la Asunción, mientras que los inconformes aseguran que se han restringido en el Templo del Señor del Calvario y otras capillas.
Habitantes sostienen que esta disposición afecta las prácticas religiosas y usos acostumbrados en las comunidades, por lo que piden que las celebraciones puedan efectuarse nuevamente en los templos donde tradicionalmente eran solicitadas.
Te puede interesar:Pobladores de Tochimilco piden remover al párroco Pablo Castella…›La inconformidad se hizo pública desde la semana pasada, cuando pobladores elaboraron un documento con firmas para solicitar la intervención de las autoridades eclesiásticas. Este martes, el desacuerdo pasó a una movilización presencial en El Calvario, donde habitantes se reunieron para reiterar su exigencia.
El conflicto también ha generado posiciones encontradas entre los propios feligreses. Mientras un sector exige el cambio del sacerdote, otros habitantes han expresado su respaldo a su permanencia, discusión que se ha trasladado también a redes sociales.
El caso tiene un antecedente ocurrido hace cinco años. En noviembre de 2021, habitantes de San Antonio Tecolco, perteneciente al municipio de Tecamachalco, también solicitaron a la Arquidiócesis de Puebla la salida de Pablo Castellano.
En aquella ocasión, alrededor de 50 pobladores acusaron al sacerdote de falta de transparencia en la administración de limosnas y recursos recaudados para festividades religiosas y exigieron conocer el destino del dinero.
Los señalamientos realizados entonces correspondieron a los habitantes inconformes y no constituyen por sí mismos prueba de alguna irregularidad; sin embargo, documentan que no es la primera ocasión en que feligreses de una comunidad poblana solicitan a la autoridad eclesiástica el cambio del sacerdote.
Ahora, cinco años después, Castellano Cañizales enfrenta una nueva petición para ser separado de una comunidad, esta vez en Tochimilco y principalmente por desacuerdos relacionados con la organización de los servicios religiosos, la atención de capillas y el respeto a las prácticas comunitarias.
Hasta la noche de este martes no se ha informado públicamente de una determinación de la Arquidiócesis de Puebla respecto a la solicitud de los habitantes, por lo que el sacerdote continúa formalmente al frente de la parroquia mientras los inconformes mantienen su petición para que sea sustituido. (AS(
