Estudiante del Tec de Monterrey Puebla denunció acoso y omisión de directivos
Néstor Javier integró una carpeta de 39 páginas con imágenes, apodos y testimonios que evidencian el hostigamiento y discriminación; el Tec ignora el caso
Néstor Javier Ruiz Martínez, estudiante del Tecnológico de Monterrey, campus Puebla, denunció presuntos actos de acoso, hostigamiento y discriminación dentro de una de las compañías artísticas de la institución, donde aseguró que, pese a presentar evidencias y reportar las agresiones, no ha recibido una respuesta satisfactoria de las autoridades académicas.
De acuerdo con su testimonio, los problemas comenzaron durante el semestre anterior, cuando una compañera a quien consideraba su amiga y a quien llamó “Dorothy” comenzó a dirigirle comentarios denigrantes, burlas y expresiones relacionadas con su orientación sexual. También señaló que la estudiante utilizaba apodos para referirse a él y que algunas de estas situaciones eran grabadas y difundidas en grupos de WhatsApp del Tec.
Ruiz Martínez explicó que manifestó su inconformidad ante las agresiones, pero la situación continuó y, según su relato, las medidas aplicadas por las docentes identificadas como Luz N. y Karla N. no fueron suficientes para detener las conductas que reportaba.
Uno de los episodios que señaló ocurrió el 27 de febrero de este año, cuando, durante una actividad de trabajo, su compañera presuntamente lo insultó y le reclamó que continuara formando parte del representativo artístico. El estudiante sostuvo que intentó evitar una confrontación, pero posteriormente fue señalado ante los directivos por la misma situación.
Te puede interesar:Chofer enfrenta a sujeto tras presunto acoso en Serdán-San Nicol…›Ante lo ocurrido, solicitó la intervención de las docentes y de Ricardo N., director de las compañías artísticas del campus. Según su versión, durante las conversaciones le argumentaron que no tomarían represalias contra la alumna porque “tenía talento para cantar, bailar y actuar”, además de ser menor que él, por lo que le pidieron tener paciencia.
El estudiante aseguró que, ante la falta de una solución, presentó un reporte ante el sistema institucional ETHOS, acompañado de un documento de 39 páginas que, según explicó, reunía imágenes, apodos y testimonios de amistades para respaldar su denuncia. Sin embargo, indicó que el procedimiento no prosperó después de que la otra estudiante negara los señalamientos.
Ruiz Martínez también sostuvo que los conflictos se extendieron a sus oportunidades dentro de las actividades artísticas. Afirmó que, después de que le asignaran un papel principal, su compañera lo denunció por presunta violencia de género y por supuestamente provocar que otras personas dejaran de relacionarse con ella.
El estudiante rechazó esas acusaciones y señaló que había informado previamente sobre los antecedentes del conflicto. Asimismo, relató que, después de que ambos coincidieran en un entorno académico, fue separado de algunas actividades y posteriormente quedó fuera de una audición para un musical de la compañía, situaciones que atribuyó a las quejas de su compañera.
De acuerdo con su testimonio, estas decisiones afectaron su participación pese a contar con una beca vinculada a la compañía artística.
El estudiante también cuestionó la actuación de las autoridades de Arte y Cultura y señaló que María Pilar N., a quien identificó como integrante de un área de derechos humanos de la institución, le habría indicado que las medidas que describía no debían ocurrir. Además, expresó sospechas de un posible trato preferencial hacia la otra estudiante, aunque estos señalamientos requieren corroboración independiente.
Ruiz Martínez afirmó que decidió hacer pública su experiencia después de seis meses sin encontrar una solución o respuesta institucional del Instituto Tecnológico de Monterrey, campus Puebla. Hasta el momento no se cuenta con una postura institucional del Tecnológico de Monterrey ni con la versión de la estudiante señalada.
