Repartió “moches” Guadalupe Cuautle a periodistas “enemigos del poder”, antes de su informe en San Andrés Cholula
Apuesta a su reelección y olvida aclarar el paradero de su esposo Edmundo Tlatehui, acusado de fraude y asociación delictuosa en 2021 y, en 2024, por desfalco al erario
Patética ha sido la conducta de reporteros y periodistas, que todo el tiempo se jactan de cuestionar a diferentes gobiernos y ser enemigos del poder, entrevistando, sin escatimar elogios, a la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Guadalupe Cuautle, previo a su segundo informe programado a las 16:30 horas de hoy en el Parque Intermunicipal.
Durante toda la semana que está por concluir, les montaron sets para lanzar preguntas a modo a Cuautle, quien no habría regateado “moches” a comunicadores poblanos y pagado el espacio y transmisión de su evento político a periodistas llegados de la Ciudad de México.
Hay que aclarar que las dádivas son destinadas para unos cuantos pretensiosos que dicen ser independientes y todo el tiempo se quejan de que no existe la libertad de expresión en Puebla, presumiendo, al mismo tiempo, que su labor ha sido estar en contra del poder en turno.
Sin embargo, Cuautle les compra elogios.
Te puede interesar:Cuestionan rezago de obra pública en San Andrés Cholula durante …›También pagó para acallar críticas que pongan en predicamento su gestión como presidenta municipal. Pareciera que es la alcaldesa perfecta, que no existe inseguridad; que el narcomenudeo es imaginario en la zona de bares; que los chantajes de sus operativos policíacos nocturnos son un invento y que Edmundo Tlatehui, su esposo, es una blanca paloma acusado en 2021 por fraude y asociación delictuosa cuando fue director de Desarrollo Urbano de 2014 a 2018 y, en 2024, siendo alcalde, de desfalco al erario por 317 millones de pesos.
A unos minutos de que inicie su informe, Cuautle seguramente no ha contemplado aclarar el paradero de su marido y mucho menos aceptar que fue corresponsable de los delitos en que pudiera ocurrir en la investigación de la Auditoría Superior del Estado, porque ella recibió la administración de conformidad y nunca realizó su pliego de observaciones.
La impunidad de Guadalupe Cuautle y Edmundo Tlatehui es pasmosa, con la complacencia de los medios de comunicación “enemigos del poder”.
La farsa en todo su esplendor.
Cuautle apuesta todo a su reelección y al sueño de ser la candidata del PAN a la gubernatura de Puebla en 2030.
