Paseo de San Francisco, negocio de Chedraui y Slim que humilla a los pobres
Mientras, el municipio de Puebla continúa sin atención a los baches, alumbrado y combate a la inseguridad que golpea a barrios, colonias y juntas auxiliares.
A sólo cuatro días de haber expresado su interés para la reelegirse como presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib reapareció junto a Carlos Slim Helú, el hombre más rico de México, juntos presentaron el proyecto de rescate del Paseo de San Francisco con una inversión de 4 mil millones de pesos por parte de la iniciativa privada, el gobierno municipal facilitó permisos y licencias para este complejo habitacional de 700 viviendas y comercios, su decisión contrasta con la falta de atención a los baches, alumbrado, combate a la inseguridad que predomina en barrios, colonias y juntas auxiliares.
El alcalde de origen libanés José Chedraui Budib preparó una gran recepción en el patio del palacio municipal para el “Ingeniero Slim”, como testigos de honor empresarios poblanos, académicos y algunos directores de medios de comunicación, además de muchos otros que no lograron ingresar después de corroborar que no se encontraban en la exclusiva lista de invitados.
El proyecto del empresario Carlos Slim y Grupo Carso se dijo transformará y revitalizará la zona de Paseo de San Francisco en la capital poblana, con una intervención de 45 mil metros cuadrados y una inversión inicial de hasta 4 mil millones de pesos, un desarrollo que combinará vivienda, comercio, servicios, áreas educativas y espacios para actividades de entretenimiento.
La primera etapa contempla intervenir cinco predios de la zona para construir un complejo de diversos usos, que alcanzará alrededor de 175 mil metros cuadrados de construcción cuando se complete todo el proyecto.
Te puede interesar:La 5 de Mayo, calles y parques son un basurero: comerciantes›Uno de los cambios más importantes estará en el predio donde durante años permaneció abandonada la fábrica Los Ángeles, justo a lado de Casa Reyna, donde se proyecta la construcción de 700 viviendas, la propuesta contempla una nueva zona comercial con restaurantes, cafeterías, oficinas y servicios, así como espacios educativos y áreas destinadas a conciertos y espectáculos.
Los edificios habitacionales tendrán cinco niveles y un diseño escalonado, además de áreas verdes para quienes vivan en esta zona, así como estacionamientos. Las nuevas viviendas estarán conectadas con el área comercial mediante un puente peatonal.
La propuesta también incluye parques y áreas verdes, mientras que en una etapa posterior se prevé incorporar servicios como espacios médicos para ampliar la oferta dentro del complejo.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, la construcción y operación del proyecto generará empleos directos e indirectos, con una proyección de hasta mil 500 puestos de trabajo fijos cuando el desarrollo se encuentre completamente consolidado.
El proyecto también considera mantener la universidad que actualmente opera en Paseo de San Francisco, con la intención de incorporar las actividades educativas al nuevo desarrollo. Otro de los puntos contemplados son los estacionamientos, pues se rehabilitará el que ya existe y se construirán dos estacionamientos subterráneos para atender la demanda de quienes habiten o trabajen en la zona.
El proyecto todavía no tiene una fecha definida para comenzar, pues su ejecución dependerá de los permisos correspondientes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a que la zona forma parte del entorno histórico de Puebla.
El alcalde José Chedraui señaló que el desarrollo deberá avanzar en coordinación con el INAH, por lo que los tiempos para obtener las autorizaciones podrían extenderse hasta dos años antes de que pueda concretarse la intervención total.
Además de la intervención de Grupo Carso, el Ayuntamiento y el Gobierno del Estado plantean acciones en los barrios fundacionales y las vialidades que rodean Paseo de San Francisco, con el objetivo de mejorar la conexión de la zona con el resto del Centro Histórico.
El propio alcalde José Chedraui reconoció que no hay fecha de inicio. Todo depende de los permisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, que podrían tardar hasta dos años. Es decir, se anuncia con gran despliegue una obra cuyo arranque es incierto.
Mientras tanto el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no se ha pronunciado al respecto, tampoco se han publicado los documentos del proyecto, lo realizado en palacio municipal fue una presentación de un proyecto sin fecha de inicio. (AS)
