Opinión

Los silencios

Sábado, Diciembre 24, 2022
Leer más sobre María Teresa Galicia Cordero
Sirva esta texto para invitarles a seguirme acompañando en esta reflexión sobre la vida y educación
Doctora en Educación. Consultora internacional en proyectos formativos, investigadora social, formadora de docentes e impulsora permanente de procesos de construcción de ciudadanía con organizaciones sociales. Diseñadora y asesora de cursos, talleres y diplomados presenciales y en línea. Articulista en diferentes medios.
Los silencios

Para mi hermosa y querida familia
cuyos silencios, se convierten en voces
que irradian amor y esperanza, siempre…

Esta reflexión, la última de este año y rodeada de mis seres queridos, tiene que ver con los silencios, esos que muchas veces pasamos desapercibidos, silencios que están en todos los espacios en los que vivimos y que muchas veces, pueden ser el inicio o el fin de todo. Cuántos de nosotros hemos transitado en ese mundo silencioso intentando reconocer aquello que puede encaminarnos a un mundo más luminoso y feliz.

Leo el libro Los silencios que gritan en la escuela, el que, si bien se centra en los espacios escolares, de alguna manera también toca mis sentimientos más profundos por lo que revela. Es resultado de una investigación de largo plazo desarrollada en la cotidianidad de las escuelas donde un equipo de investigadores y de docentes buscaron comprender a través de múltiples ensambles metodológicos ¿cómo llegamos a tener la escuela que tenemos, esa que está siendo?

En cada uno de sus capítulos confirma que para hablar de la escuela o de otros espacios cotidianos, es indispensable primero vivirlos y en el caso particular de la escuela, a pesar de que se habla mucho de ella sigue siendo poco lo que sabemos de ella, de su hacer cotidiano, de sus cambios y transformaciones, y este libro, hoja tras hoja, da respuesta a la pregunta que lo recorre: ¿qué está haciendo la escuela hoy?

Más artículos del autor

Han pasado muchas cosas desde que se instituyó la escuela y a pesar de que se resalta siempre a la educación y se destaca que en ella descansa el futuro y el progreso de una nación, al mismo tiempo se presenta la queja de lo que se cree que debería pasar en la escuela sin tomar  en cuenta que la escuela se ha ido transformando, por lo que se requiere ser vista y escuchada, pensada y comprendida ya que, como se sustenta en el libro, se convierte en un  grito que reclama no tanto hablar sobre lo que le pedimos a la escuela, sino que es indispensable hablar a nombre de ella.  

Como el efecto mariposa, relaciones de fuerza, transformaciones y pujas tan globales como locales tienen lugar en la vida de barrios y escuelas, de tal manera que sus efectos modulan los aspectos más claros del quehacer educativo. La riqueza que presenta esta obra es que, a través de diversos diálogos en diferentes tiempos y espacios, se muestra el narrar colectivo que guarda afectos y efectos de tal manera que lo que acontece, se hace cuerpo y carne cotidianamente.

En este libro se presentan diálogos, mediante encuentros y afectos que atraviesan con profundas esperanzas para que las sensibilidades se sigan disputando, las obstinaciones irrumpan, los acontecimientos sorprendan y sean la bienvenida a las palabras políticas de los sujetos, aquellos y aquellas con quienes se hace investigación, lo que a final de cuentas ennoblece la tarea de quienes nos acercamos a la realidad educativa con diversas miradas a partir de múltiples aristas de una misma cotidianeidad, que  nos atraviesa y transforma.

Esta obra me permite pensar que este caminar es como la vida y comprender que las respuestas que teníamos no nos servían y que tenemos que regresar y volver a caminar hasta encontrarlas o cuestionarnos más para seguir buscando. Volver a mirar, a oler, a escuchar, a descifrar nuestros propios silencios o de quienes nos rodean y no solo de manera profesional, también y con mayor profundidad los personales, ya que después de haber transitado por diversas experiencias, nuestros silencios y los de los otros se conjugan con distintas voces convertidos en sonidos, a veces tenues, a veces graves o a veces vibrantes, donde los matices son diversos y tan hermosos como el arcoíris.

También me permitió confirmar que la riqueza de las narrativas es invaluable, porque provienen de lo personal y pasan poco a poco a formar parte de un conjunto de historias, que permiten pensar y recrear este mundo o ciertos momentos vividos. En el andar docente la vida escolar, al igual que la vida de todas y todos está íntimamente atravesada y tensionada, por lo que considero esencial seguir soñando como una forma de futuridad, seguir creyendo en el deseo de vida, de los silencios convertidos en sonidos, en esos relatos que nos muestran horizontes diversos donde se construye esperanza.

Sirva esta reflexión aun en el 2022, para invitarles a seguirme acompañando, en este continuo ejercicio reflexivo sobre la vida y la educación en el 2023, deseando que pasen una Feliz Navidad y un bendecido Año Nuevo, agradeciendo como siempre de corazón, la lectura de mis escritos.

Referencias
Grinberg, S. Coord. (2022) Silencios que gritan en la escuela: dispositivos, espacio urbano y desigualdades - 1a ed –CLACSO, Buenos Aires:  San Martín: UNSAM.

Vistas: 261

Loadind...