Opinión

Xiutetelco: patear el bote

Martes, Octubre 18, 2022
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La zona arqueológica espera respuesta del INAH, del ayuntamiento local y del gobierno estatal
De formación filósofo, fundador del Partido Comunista Mexicano en Huauchinango. Ha trabajado en la Unidad de Culturas Populares Puebla por más de 30 años. Impulsor de la Asociación de Cronistas y Narradores de la Sierra Norte. Director fundador de Colibrí y Alebrije. Co-fundador de la Asamblea Social del Agua.
Xiutetelco: patear el bote

Servirse de un cargo público para enriquecimiento personal resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable.”
Cicerón

Hace días en su visita a Puebla del director del INAH, Mtro. Diego Prieto para celebrar los 50 años del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Puebla declaró que la posición del instituto en el estado “es firme en el cuidado, la protección legal, la defensa y recuperación del patrimonio cultural”.

Hizo un justo reconocimiento a la labor del Dr. Guillermo Bonfil al mencionar que el doctor “es el verdadero artífice del cambio radical de México que aparece en la reforma cultural de 1972 que estableció que ésta es una nación pluricultural sustentada originariamente en sus pueblos indígenas y que uno de los retos del INAH es buscar un trabajo concurrente con las autoridades locales, con municipios, autoridades religiosas y con las comunidades, agrupaciones que son organismos coadyuvantes y nos ayudan a la preservación” (Paula Carrizosa, La Jornada de Oriente, 11 de octubre del 2022).

Para la UNESCO, el patrimonio cultural es un conjunto determinado de bienes tangibles, intangibles y naturales que forman parte de prácticas sociales, a los que se les atribuyen valores a ser transmitidos, y luego resignificados, de una época a otra, o de una generación a las siguientes.

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En la reciente Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales 2022 llevada a cabo   en nuestro país, los ministros de Cultura participantes se pronunciaron en la Declaración respectiva que se reconozca a la cultura como un bien público mundial con un valor intrínseco.

Como es públicamente sabido, el INAH-Puebla ha estado metido en varios conflictos, por ejemplo, en 2015, se denunció que tres peritos del Centro INAH no contaban con el título respectivo (Kara Castillo, e-consulta, febrero 22 de 2015).

En abril del 2016, habitantes del municipio de San Felipe Tepatlán, quienes se oponían a la construcción de la Hidroeléctrica Puebla 1 de la empresa Deselec-Comexhidro que quería hacer sobre el río Ajajalpan, mencionaron “que un supuesto empleado del INAH, junto con empleados del “corporativo energético han talado árboles y hecho excavaciones en algunos predios” (Municipios Puebla, 25 de Abril de 2016).

Cuatro años después, el director actual del INAH, Diego Prieto Hernández mencionó en junio de 2020, que “la mancha de la corrupción en Puebla tiene nombre y apellido, se trata del perito Sergio Vergara Berdejo, quien fue gerente del Centro Histórico, exdirector del Consejo de la Crónica en el estado.”. (Yadira Llaven Anzures, La Jornada de Oriente, 17 de junio de 2020). Lo anterior lo mencionó en el marco de la destitución del arquitecto Ambrosio Guzmán. Actualmente, Sergio Vergara es el secretario de Cultura del Gobierno del Estado de Puebla.

Recordemos que el arquitecto Guzmán en el 2019, jubiló” a Eduardo Merlo de quién mencionó que «Eduardo contaba con dos plazas completas de investigación y denunció irregularidades que encontró en año y medio que estuvo en el cargo, como una “cadena de corrupción” entre los arquitectos peritos y la falta de pericia de directivos que impidió la reconstrucción de los 621 inmuebles afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017». (Infoquorum.com, 17 de junio de 2020).

El arquitecto Guzmán informó de esta situación a la esposa del presidente Andrés López Obrador y solicitó apoyo a Santiago Nieto Castillo, en ese entonces titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para que se iniciara una investigación de los recursos públicos utilizados.

Desafortunadamente, al arquitecto Guzmán no lo dejaron terminar su trabajo y la cruzada de limpieza contra la corrupción en el Centro lNAH-Puebla, y lo destituyeron el 17 de junio del 2020. Ambrosio Guzmán se opuso a su destitución por parte del Director General del INAH y mencionó que esta se daba por denunciar actos corrupción. (leviatan.mx, 17 de junio de 2020)

El último “escándalo” o problema en el que se ha vuelto envuelto el Centro INAH-Puebla y que tuvo su epicentro en un artículo publicado en el 2017 por parte de la arquitecta perito, Rutilia Amigón, al cuestionar el desempeño del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la restauración del patrimonio cultural dañado por los sismos de 2017” (Gabriela Hernández, Semanario Proceso, 3 de julio de 2022).

Xiutetelco y su lucha por preservar su Patrimonio Cultural

Hace 18 años, en septiembre de 1994, el Antrop. Héctor Álvarez Santiago en su calidad de director de lNAH-Puebla, le envió un oficio al Profr. Rafael Julián Montiel, director de la organización Xiutetelco, A.C., en el cual le notificaba que le había enviado un oficio al arqueólogo Eduardo Merlo Juárez, a la sazón coordinador de Arqueología del Centro INAH-Puebla, para que se procediera a integrar el expediente técnico de la Zona Arqueológica de Xiutetelco, enviarlo a las instancias correspondientes y se procediera en su caso, a la Declaratoria de la zona por parte del Ejecutivo Federal. Nunca más se volvió a saber, por los conductos institucionales, si se realizó el trámite correspondiente. Evidentemente y de acuerdo con los hechos y el tiempo que ha transcurrido, jamás se realizó dicho trámite por parte del Arqueólogo Eduardo Merlo y mucho menos, se le notificó por escrito al Profr. Montiel, de los motivos por los cuales no se hizo el trámite, dejando en la indefensión el trabajo de protección de la zona arqueológica que se venía haciendo y se sigue haciendo.

La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos es muy clara en su artículo 5 Bis y 5to. TER, que señala qué autoridades pueden hacer las declaratorias y los pasos a seguir para ello.

No menos importante de esta Ley, son los artículos 1o. y 2do. de la misma al definirse en el primer artículo que la “Ley es de interés social nacional y sus disposiciones de orden público”.

El segundo artículo menciona que “Es de utilidad pública, la investigación, protección, conservación, restauración y recuperación de los monumentos arqueológicos, e históricos y de las zonas de monumentos”.

En distintos niveles, el gobierno federal, los gobiernos de los estados y los municipios son  corresponsables de la protección y salvaguardia del patrimonio histórico-cultural edificado e inmaterial.

En el caso del Estado, es importante contrastar lo que dice y marca la Ley Estatal de Cultura en sus artículos 8vo. Incisos XV y XVI, artículo 9no, apartado II, V y VII, artículo 16 que a la letra dice:

Se declara de utilidad pública e interés social la protección del patrimonio cultural tangible e intangible de la Entidad.”

El artículo 21 vincula directamente a los municipios en la protección del patrimonio cultural. El artículo menciona que “las autoridades estatales y municipales competentes en materia de cultura, realizarán acciones encaminadas a garantizar la permanencia del patrimonio cultural, y entre las que se comprendan la identificación, documentación, investigación, registro, preservación, protección, promoción, valorización, transmisión y revitalización de este patrimonio en sus distintos aspectos”.

En particular y para el caso que nos ocupa, es importante lo que señala el artículo 29 de la Ley que a la letra dice:

Artículo 29.  Las Dependencias Estatales y los Ayuntamientos, en el ámbito de su respectiva competencia y en uso de las facultades que las leyes y reglamentos les confieren en materia de construcción, desarrollo urbano y uso de suelo, velarán por la no afectación por obras públicas o privadas, de los sitios, zonas y monumentos arqueológicos, artísticos o históricos, así como de aquellos bienes inmuebles constitutivos de Patrimonio Cultural del Estado.

Vale la pena saber si el actual presidente de Xiutetelco, Baltazar Narciso, quien llegó al poder municipal bajo las siglas del PT y su cabildo, han realizado alguna gestión ante el INAH solicitándole su intervención para proteger y resguardar la zona arqueológica y que medidas han tomado ellos de motu proprio.

Valdría la pena conocer el Plan Municipal de Desarrollo de San Juan Xiutetelco para conocer, si consideraron o no, el resguardo de la zona arqueológica y cuál es su política de desarrollo urbano en dicho perímetro.

Como vemos, tanto el lNAH como el Ayuntamiento de Xiutetelco en primer lugar, hasta ahora sólo han pateado el bote con relación a la protección de la zona arqueológica, pero también el gobierno del estado a través de la Secretaría de Cultura, como lo hemos visto líneas arriba. ¿Hasta cuándo lo seguirán haciendo? ¿Hasta que ya no quede piedra sobre piedra de las pirámides?

Cuando la ignorancia no tiene límites, ¡Viva la ignorancia!

Es vox populi en la comunidad que el expresidente municipal que estuvo al frente del municipio en 1993 de nombre Mauro Luján, mandó a quemar tres cajas de cartón con fotografía antiguas por ser “papeles viejos”.

Finalmente me parece que hay una noticia que no puede pasar desapercibida. El pasado día 11 del presente mes, el pleno del Senado aprobó por unanimidad una modificación al artículo 30 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, en la que se establece que, antes de realizar trabajos para descubrir o explorar monumentos arqueológicos en territorio indígena, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) tiene que notificar con anticipación a los pobladores, a la autoridad del pueblo o a la respectiva comunidad.

También acordaron que el INAH debe informar a la autoridad legítima de la comunidad acerca de la naturaleza y alcances de los trabajos de investigación y exploración, así como las condiciones de limitación del acceso a los predios que, eventualmente, sean objeto de tales actividades, con lo que se atiende el criterio de la consulta a los pueblos y comunidades indígenas en los casos en que la actividad del Estado pueda causar impactos significativos en su vida o entorno.

Ojalá y pronto esta reforma también se haga a la Ley General de Cultura y Derechos Culturales.

Las personas sin conocimientos de su pasado, su origen y su cultura, son como un árbol sin raíces.
Marcus Garvey

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