Tlalli, objeto para reafirmar el poder

Viernes, Septiembre 24, 2021 - 13:23

Esta cabezota es una intrusión que no cambiará la historia, y una bofetada a las mujeres mexicanas

Egresada de Antropología UDLAP, Bellas Artes Universidad de Barcelona y Doctorada en Espacio Público: Arte-Sociedad UB. Artista, investigadora, docente y Crítica de Arte con publicaciones varias

La cabeza olmeca moderna femenina se ha de inaugurar el 21 de febrero del 2022, Día Internacional de las Lenguas Indígenas.

No se puede abordar el tema sin hablar del espacio a ocupar: el Paseo de La Reforma, una singular avenida concebida por el emperador Maximiliano; renombrada al furor de las Leyes de Reforma y adornada por Porfirio Díaz, cuya intención fue rememorar a los personajes que forjaron nuestra nación, labor en la que participaron los diferentes estados que configuran al país. Por lo tanto, eliminar a uno sólo de estos personajes, cambia la lectura que se le puede dar al conjunto escultórico, lo que no cambia es la historia, lo que no cambia es el pasado.

El espacio escultórico del Paseo de la Reforma tiene un por qué, pero también un discurso y un lenguaje propio. El discurso es el nacionalismo que estaba emergiendo y termina de emerger después de la Revolución Mexicana, cuando se afianza en las artes monumentales (el muralismo, por ejemplo). El lenguaje es la nueva academia propia del Porfiriato y que tuvo una continuidad en el Modernismo debido al intercambio de artistas de la época.

Por lo tanto, lo que se propone con la eliminación del Monumento a Colón es una fracturación visual, y lo que se propone con la cabezota Tlalli es una invasión que no se adecua al espacio, ni al entorno, ni al concepto, el cual, seguramente, autoridades y arquitecto desconocen. La justificación en el discurso oficial es refrendar la importancia de la mujer en la vida nacional, en las guerras y, sobre todo, la revaloración de la mujer indígena, la más marginada.

Por otro lado, es pertinente aclarar que el Arq. Pedro Reyes NO es escultor, no tiene la formación al respecto y salta a la vista; tampoco es investigador, de ahí los vacíos y errores en su propuesta de 9 metros de altura:

“La idea de este monumento es una alegoría a la tierra que está inspirada en muchos elementos de la escultura mexicana… sobre todo cabezas olmecas, que son la expresión más antigua de la escultura en México.

Los rasgos que sí conservé de la escultura olmeca, en primer lugar son los ojos, son felinos, es el ojo jaguar, también los labios, que tan se le ha asociado al jugar, en realidad uno ve dos serpientes encontradas, que representan el origen del cosmos y dos serpientes también las vamos a encontrar en el tocado del pelo”. https://tinyurl.com/57rcs79a

- Tlalli es un vocablo nahua que así solo significa terreno, propiedad o campo.

- La dimensionalidad de las colosales cabezas olmecas alude al poderío de las autoridades, y la simbología representada en sus ornamentos y facciones refiere a la cosmovisión olmeca, la madre de las culturas mesoamericanas. Estas cabezas con grandes méritos escultóricos, fueron -en su mayoría- halladas con señales de violencia y fracturación intencionada, lo que revela una guerra intestina.

- Tlalli es una mezcla elementos prehispánicos con aportaciones artísticas de escultores como Carlos Bracho y varios de la generación de la Nueva Escultura Mexicana fincada en el nacionalismo, en la exaltación de los rasgos indígenas que nos distinguen. Así que se trata de un refrito fuera de contexto.

- El peinado es la forma en que se representaban a las mujeres casadas en los códices, a este peinado se le conoce como cornezuelos.

- Una peculiaridad en la escultura pública es la escala, misma que varía de lugar, de momento, de intención y de propuesta; pero una constante cuando se aplica la escala monumental es para monumentalizar el espacio de emplazamiento, significándole y señalizándole; aunque es común la confusión de escala monumental con lo “grandote”, sobre todo cuando hay un vacío estético, en cuyo caso encierra un significado de poder y de control.

Cuando abordé el tema de la escultura de Colón señalé la importancia del momento histórico, y ahora es relevante, pues el discurso oficial habla de una gran transformación en el país, por lo que hay un evidente propósito de inmortalizar a quien encabeza dicha transformación. Una Cabezota Grandota es perfecto para ello.

Mientras haya madres con hijos pequeños en los semáforos; mientras haya mujeres indígenas vendiendo artesanías en las aceras, o encarceladas por no poder defenderse jurídicamente; mientras los legislativos eliminen o reduzcan el presupuesto de al menos 20 programas de apoyo a la mujer, lo que implicó una reducción de casi 2mil millones de pesos; mandar a hacer e instalar esta cabezota es una verdadera grosería, es una bofetada a todas las mujeres mexicanas.