Balance a la cumbre de la CELAC

Miércoles, Septiembre 22, 2021 - 17:59

Foros pasarán como meros encuentros de buenas intenciones y con logros poco significativos

Coautora del libro “La Campaña” Guía para Estructurar Candidaturas, creadora del Podcast Política en Femenino, Consultora con experiencia en políticas, gestión y administración públicas, comunicación política y perspectiva de género 

La semana pasada me llamaban varias amigas y me preguntaban, ¿cuál es tu opinión de la presencia de Nicolás Maduro y el presidente de Cuba en México? y mi respuesta fue muy simple: en política lo que parece, es.

Esta semana aprovecharé este espacio para ampliar mi opinión al respecto de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que tuvo lugar el pasado fin de semana en la Ciudad de México y en la que participaron 33 países, con ausencias significativas de los gobiernos de Brasil, Argentina, Chile, Panamá y Colombia.

Existe la aspiración geopolítica de que la CELAC se convierta en una especie de Unión Europea, lo cual resulta una gran expectativa, pero se aleja mucho de lo que se vivió este fin de semana, en el que pudimos escuchar discursos ideológicos por parte de los mandatarios en los que no demuestran congruencia entre su decir y su actuar; escuchamos posicionamientos por parte de los mandatarios que simulan acciones y defienden regímenes que a la vista de todos y todas resultan autoritarios. Oímos a mandatarios de izquierda culpando a Estados Unidos de la escasez y precariedad que viven sus ciudadanos y con discursos que polarizan, como ya es habitual en los mandatarios populistas.

Se llegaron algunos acuerdos como el plan de autosuficiencia sanitaria y vacunación, la creación del fondo para hacer frente a los efectos de cambio climático y la creación de la agencia latinoamericana y caribeña del espacio como aspectos positivos; sin embargo, este esfuerzo se aleja mucho de ser un contrapeso que haga a un lado a la Organización de Estados Americanos, que actualmente cumple dicha función.

Es importante señalar que en la declaratoria no se señalan acciones que permitan una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones políticas de la región, la participación fue únicamente de 3 mujeres en la cumbre, lo cual es un reflejo de la situación de simulación y desigualdad que prevalece en Latinoamérica y el caribe.

Mientras que estos espacios no se enfoquen en generar planes de acción que demuestren preocupación por el desarrollo regional, consenso y autosuficiencia, y por el contrario, tengan como fundamento enfrentamientos, posicionamientos ideológicos y acusaciones; cumbres y foros pasarán como meros encuentros de buenas intenciones, en los que los logros son poco significativos y cuyos efectos benefician de forma mínima a las personas que vivimos en la región.