La fórmula Ana Tere y Marcos Castro

Martes, Septiembre 21, 2021 - 14:57

Ambas figuras en la dirigencia elevarían las posibilidades del PAN de ser competitivo para el 2024

Joven apasionado por la vida y el bien común, profesionista de la Comunicación y Maestro en Humanidades Anáhuac Puebla. Escritor, conferencista -dramaturgo motivacional. Fundador “Speaker Show, Formando con Locura”, empresa de eduentretenimiento

El PAN en Puebla se encuentra en una de las más importantes etapas en su vida interna, sobre todo porque la renovación de quienes dirigirán al partido en los próximos tres años, definirá la manera en cómo se hará la política con sus militantes, sin mencionar que por la coyuntura y relevancia del partido en el estado tendrán en sus manos la decisión de nombrar los potenciales candidatos para ocupar los cargos de elección popular en el 2024: gobernador, senadores, diputados y presidentes municipales.

Todo indica que la fórmula favorita para renovar el Comité Directivo Estatal el próximo 14 de noviembre será abanderada por la diputada federal, Ana Teresa Aranda en la figura de presidenta y el exregidor y coordinador territorial de la campaña de Eduardo Rivera, Marcos Castro Martínez como secretario General; ambos con una gran trayectoria en la vida interna del partido, pero sobre todo, con el apoyo de muchos militantes que están hartos de las viejas prácticas morenovallistas que hoy su presidenta Genoveva Huerta representa.

Y es que el albiazul poblano, se encuentra en un proceso de transformación interna desde la ausencia de Rafael y Martha Erika, quienes dirigían a voluntad al partido a través de sus prestanombres, Jesus Giles y después Genoveva Huerta, solo que la segunda, al ya no tener que rendir cuentas a nadie, ha tratado de construir su propia marca a partir de los fragmentados grupos morenovallistas que aún quedan, tal es el caso de Oswaldo Jiménez, Mónica Rodríguez, Eduardo Alcántara y otros al interior del estado que le han querido seguir el juego a cambio de algunos favores personales. Pero, ¿cómo pensar en su anhelada reelección si tiene a toda una militancia enojada por no respetar acuerdos y manejar al partido como su negocio personal?

La convocatoria de género que emitió hace un mes el CEN para que los aspirantes a la renovación estatal en Puebla solo fueran mujeres, no fue más que una maniobra de Genoveva por impedir que Marcos Castro fuera su contrincante directo, nada más y nada menos que por la sencilla razón de tener miedo a perder, a sabiendas de que Marcos, ha sido el principal actor que ha logrado sumar a la mayoría de las fuerzas políticas del partido, dejando atrás antiguas diferencias internas y encontrando los puntos en común con los que se puede construir un partido para todos, razón por la que hoy en día antiguos morenovallistas como Manolo Herrera, Ale Escandón, Blanca Jiménez y Enrique Rojas, pueden sentarse y conversar con liderazgos del equipo de Eduardo Rivera en un proyecto en común.

La dupla Ana Tere y Marcos Castro ya no se puede parar, y si pensaban tumbar la postulación de La Doña queriendo evidenciar su aparente salida del partido en el 2016, será muy difícil, pues de manera formal Ana Tere nunca fue dada de baja de las listas del padrón, además de que sus 32 años de trayectoria en el partido hablan por sí sola, no nada más en lo local sino a nivel nacional. El propio Marko Cortés, tendría que refutar sus palabras al recordarle a la militancia que Ana Tere es consejera nacional vitalicia del PAN.

De llegar Castro Martínez y Ana Tere a dirigir Acción Nacional en el estado, sin lugar a dudas sería el mejor acierto del partido en Puebla, pues naturalmente elevaría las posibilidades reales de que el albiazul sea competitivo para el 2024 y recupere su vida interna de manera genuina.