La soga al cuello

Jueves, Junio 10, 2021 - 10:13

Votar no es enajenar, es sólo el principio de exigir; votar no da derecho a quejarse en privado

Nacido en Puebla en 1996, estudió la licenciatura en Ingeniería Industrial en la Ibero Puebla. Actualmente estudia la maestría en Biosistemas en Wageningen University and Research. Apasionado por la ciencia y artes

No sé cómo abordar los resultados de las pasadas elecciones, no sé qué pensar ni mucho menos decir sobre las reacciones públicas y de las personas que me rodean. “Participación histórica en elecciones intermedias”. No seamos ilusos, tampoco pesimistas, pero una participación “histórica” que apenas rebasa el 50% del padrón electoral, no es nada de que sentirse orgullosos. Sí, es la mayor participación en elecciones intermedias, y claro que es bueno, pero la democracia, ese concepto del que tantos se cuelgan y que dicen defender, no es ni cerca de lo sucedido el pasado domingo. La violencia y la apatía no hacen democracia; el odio y el resentimiento no hacen democracia; el orgullo y la burla no hacen democracia. No, México no es democrático, nunca lo ha sido y parece que nunca lo será.

En un país donde más de la mitad de la población viven en pobreza, donde no hay seguridad alimentaria, donde el agua más que derecho es un bien privado y exclusivo, donde la educación y la salud son un lujo. En un país en donde mientras unos día con día buscan sobrevivir y llevar un plato a la mesa, otros, no se deciden entre un auto de lujo u otro. Un país en el que sus nacionales, multimillonarios a nivel global, gritan ¡viva México! durante sus vacaciones por Europa y a la vez le suben el vidrio a ese México en rostro de niño que les pide una moneda, mientras van camino al centro comercial a tirar miles de ellas con esa misma indiferencia. No, no podemos decir que vivimos en una democracia. Una verdadera democracia requiere la participación informada, reflexiva de todo el pueblo, y en México, reflexionar es un lujo. Es la pirámide de Maslow, ¿Cómo va a haber reflexión cuando el hambre siempre es una posibilidad?, ¿Cómo va a haber reflexión si la necesidad te empuja a abandonar la escuela?, ¿Cómo se atreven a llamarle democracia a los votos de pocos privilegiados y de otros votos canjeados por un breve alivio a la precariedad?

Y es que todo está mal y quejarse es muy fácil, pero alguien tiene que hacerlo, alguien tiene que señalar que no fue un logro que Eduardo ganara frente a Claudia Rivera, no. El simple hecho de que Claudia Rivera, pésima gobernante, ignorante, incapaz y rodeada de ladrones, estuviera una vez más en las boletas, es derrota suficiente para todos. El que se ufane la oposición y sus seguidores de que Morena no tiene la mayoría calificada pero sí la mayoría absoluta en el congreso sabiendo que los del Partido Verde son meros prostitutos y otros aliados, es un maldito chiste. Saber que Morena ganó 10 de las 15 gubernaturas, incluso con candidatos cambiados e inexpertos, y que dentro de las excepciones está Nuevo León con Samuel García, no es alentador. La clara división en la Ciudad de México tiene mucho que decirnos, más sobre lo malo de la actualidad que de lo bueno que es el PAN, PRI o PRD.

No se confundan, estas elecciones aflojaron un poco la soga pero la seguimos teniendo al cuello y poco a poco se seguirá apretando, nos dejará sin aire. Tenemos que hacer algo y que quede claro, votar es sólo el principio. Quisiera ver a todos los que publicaron su pulgar marcado en redes, que no está mal, siéntanse orgullosos de participar por nuestro país, pero así como un domingo públicamente demuestran su interés por México, por su estado y su ciudad, ojalá día con día alcen la voz y señalen lo malo y lo bueno de sus gobiernos. Votar, no es enajenar, votar es sólo el principio de exigir. Votar no da derecho a quejarse en privado, da un poco más derecho que no votar, pero hasta ahí. Seamos congruentes, no se vale quejarse de lo que no se está dispuesto a cambiar. No podemos quejarnos de que alguien venda su voto si no estamos dispuestos a luchar porque no tenga esa necesidad. Quejarse de la “ignorancia” sin luchar por la educación. No somos más que hipócritas y acomodados, me incluyo.

Debo decir que yo no soy partidario de la democracia, al menos no de esta. No creo que mi voto valga más que el de cualquier otro ciudadano, pero a la vez sí. Duele decirlo y haré lo que esté en mis manos porque la situación cambie. Pero el voto de alguien que estudió, que medio entiende cómo funciona la división de poderes y las responsabilidades del diputado, sí tiene más peso que el que, por las circunstancias que sean, nadie escogió estar vivo, no terminó la primaria, perdón pero un voto informado no es lo mismo que un voto entregado. La ignorancia compromete, se manipula.

Y no digo que sólo deberían votar personas con bachillerato o licenciatura, sino todo lo contrario, todos deberían tener la oportunidad de estudiar hasta el doctorado si así lo quisieran. Pero no podemos esperar a tener una población educada para vivir en democracia, debemos obligarnos a participar, claro que el diputado que fue elegido con el 30% del 50% del padrón no está de acuerdo, pero las elecciones deberían repetirse semanalmente hasta que el 85% de la población vote, que nos cueste tiempo, energía y dinero nuestra apatía. Que nos acosen los medios hasta que salgamos todos a votar, necesitaríamos sólo unas elecciones, tal vez dos para aprender la lección, nadie quiere ser acosado por los partidos políticos. Y además propondría que hubiera segunda o tercera vuelta, pero primero que participe la población. Con esto no sólo garantizamos la representatividad sino también reducimos la compra de votos, no les alcanzaría para tanto. Esto, junto con una reducción en los tiempos de campañas beneficiarían a la democracia, en lo que nos educamos.

Así que no, no me digan que en México hay democracia, que no me diga Lorenzo Córdova que la democracia no se construyó en un día porque no se ha construido, que no me diga el presidente que el pueblo bueno y sabio lo eligió, porque el pueblo aunque bueno no es sabio. No es culpa de uno sino de todos, la soga nos la hemos puesto todos juntos, unos por comodidad y otros por consecuencia, unos por maldad y otros por inocencia. Estamos juntos en esto, México somos todos, y si el país prospera, todos con él. Si cae, todos con él.

Es estúpido lo rico que es nuestro país, llevamos sexenio tras sexenio de mal gobierno, de corrupción, robos estratosféricos, y sin embargo México sigue en pie siendo parte del G20, de los países más ricos del mundo. Imaginen lo rico que es nuestra nación para tener Duartes, Peña Nietos, Barbosas, Deschamps, Elba Esthers, Delgados, Velascos, lista cuasi infinita de nombres y que México siga en pie. Imaginemos el país que podríamos ser si alzamos la voz, si verdaderamente participamos, educamos y le damos a todos la oportunidad de reflexionar con el estómago lleno. En vez de celebrar o llorar la disque derrota de Morena, deberíamos todos juntos luchar por nuestro país, sacar el cuello por completo y no sólo tomar un respiro, pues todo tiene un fin, incluso México.

@fgabrielgt


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