Alianzas fatídicas con plataformas políticas distantes

Jueves, Mayo 6, 2021 - 09:44

La pérdida de los idearios políticos al cambiar de partido puede confundir en esta elección

Es licenciado en Ciencias Políticas por la UPAEP y maestro en Administración con especialidad en Ingeniería Financiera por la Universidad del Valle de México

Según estudios del Programa de la ONU para el Desarrollo (La Democracia en América Latina. Hacia una democracia de ciudadanas y ciudadanos. Buenos Aires, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A; 2004.), la crisis de la política obedece en parte a la crisis de los partidos, y esta tiene su origen en el pragmatismo utilitario-electoral que se refleja, al alcanzar posiciones de poder, en la falta de compromiso de los gobernantes y representantes parlamentarios con las necesidades nacionales y de soberanía, y con las necesidades mayoritarias de la población en un marco de justicia social.

La ampliación de la democracia formal, innegable en nuestros días, no se ha visto acompañada de ventajas económicas y sociales para las mayorías ni para los jóvenes con cada vez menores expectativas de realización humana. Por esta razón, al menos, la democracia formal no es asumida como bandera de pobres y miserables que preferirían carecer de ella con tal de que tuvieran sus necesidades básicas cubiertas. Los ciudadanos de América Latina tienen una baja preferencia por la democracia. El 54.7 por ciento de los latinoamericanos estaría dispuesto a aceptar un gobierno autoritario si éste resolviera la situación económica; lo que significa que gran parte de los ciudadanos de esta región considera que el desarrollo económico es más importante que la democracia.

Sin embargo; a la pregunta expresa en este mismo sentido que le formule al Dr. Héctor Hernández Pardo en la XI Reunión del Consejo Mundial Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional (realizado en Ciudad del Carmen; Campeche en sede UNACAR en 2016), me respondió alterado que “… en México y América Latina no se tiene una democracia consolidada y sólo vivimos una ‘simulación’ tanto en las decisiones claves de un país hasta en un ayuntamiento, una junta auxiliar, o en un sindicato. Por lo que es una vergüenza decir que -se prefiera gobierno autoritario que de tipo democráticos sólo por un asunto económico.”

Los expertos politólogos afirman (Lewinsky Steven Et Al, 2018) que en cualquier democracia los políticos afrontarán en algún momento arduos desafíos. La crisis económica y el descontento público creciente de los principales partidos pueden hacer que incluso los entendidos más experimentados cometan errores de juicio. Si aparece en escena un desconocido carismático y consigue popularidad desafiando al viejo orden establecido, los políticos del poder establecido sentirán tentaciones de incorporarlo a sus filas, si tienen la sensación de estar perdiendo el control. Y si alguien de adentro del sistema rompe filas para acoger al recién llegado antes de que lo hagan sus adversarios, podrá utilizar la energía y la base de este para superar tácticamente a sus pares. En tal caso los políticos de clases dirigentes esperan poder encauzar también al advenedizo para que apoye sus programas.

Es decir, perder nuestra filosofía, ideario por cambiar de partido o buscar una alianza creo que es un “craso error” que a todos confunde en esta elección intermedia de México. Si bien en sus plataformas políticas el PAN habla de 10 puntos clave en orden de importancia como son: Rescate del sistema de salud y de la seguridad social, libre competencia económica y desarrollo de las personas, construcción del estado de derecho, en paz con justicia y seguridad, rescate de la honestidad del gobierno y combate a la corrupción, restauración de la Democracia y fortalecimiento de nuestras instituciones, impulso y protección a la sociedad de la información y a las nuevas tecnologías, Protección al medio ambiente e impulso a las energías limpias, promoción a la educación de calidad e impulso a la cultura, la ciencia y la tecnología, reposicionamiento de México en el mundo y fortalecimiento de los derechos humanos de las mujeres, la juventud y la niñez.

Por su parte el PRI apunta a superar la crisis, a un campo próspero y con certidumbre en su futuro, Agenda 20-30, Reforma Hacendaria, Estado de Derecho y Seguridad, Igualdad sustantiva, Jóvenes, Tecnología de la Información, Derechos e inclusión de las personas con discapacidad – propuestas con la coalición PRI-PAN-PRD-.

¿Dónde quedarían los primeros acuerdos o la agenda temática, cuando para uno ciertos temas son secundarios y para otro ni siquiera se mencionan?, ¿qué es primero el Estado o el mercado?, ¿encauzar a lo global o a lo nacional?

Por ejemplo buscar acuerdos para legislar con su alianza sobre: los feminicidios, el aborto o la unión de las parejas del mismo sexo, o los desafueros de políticos mafiosos o ¿qué acuerdos resultarán en la nueva reforma del sector eléctrico y petrolero o en el combate a la corrupción y la rendición de cuentas del pasado y del presente, o la lucha con el narcotráfico, así como discutir el actuar del Ejército en los casos de violación de los Derechos humanos? En fin. Todo ello sin reconocer los errores de sus administraciones.

Pero me cuesta más trabajo entender la deshonestidad de estas alianzas en un estado o en municipio para ocupar una gubernatura o en su caso una alcaldía, cuando busquen no sólo los perfiles de sus nuevos servidores públicos estatales-municipales, sino determinar sobre las tarifas de agua potable y su manejo subsidiado, la concesión y modernización del transporte público, basura y relleno sanitario, la administración de sus reservas territoriales o los nuevos impuestos o los asuntos medio ambientales graves. ¿Será un asunto de relación institucional o de alianzas fatídicas y contradictorias?, ¿Dónde quedarán los códigos de conducta y de ética de esos gobiernos? Será algo interesante.

Usted amigo ciudadano y lector, escuche todas las propuestas, programas y salga a votar con razón.


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