Ante la pandemia, lo que hagamos o no marcará todo el 2021

Lunes, Enero 11, 2021 - 19:19

Enero, febrero y marzo serán muy difíciles, seamos prevenidos y optimistas

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

A pesar de lo vivido en 2020, iniciamos el año con ánimos renovados de esperanza. Y es que, en general, las y los mexicanos somos optimistas por naturaleza. Somos un pueblo que nunca pierde la fe ni la esperanza. Estamos acostumbrados a hacerle frente a los problemas, a superarlos y a sobreponernos. Siempre hemos logrado salir adelante gracias a nuestra actitud positiva y alegre ante la desgracia y la adversidad. Incluso solemos encarar la fatalidad con bromas y risas porque así encontramos las fuerza necesaria para salir adelante. 

Así ha sido también ante esta pandemia. A pesar de la furia con la que nos ha golpeado el virus, seguimos teniendo la firme esperanza de que podremos superar la emergencia y de que pronto podremos abrazar a nuestros seres queridos como antes. Así lo demuestran diversas encuestas sobre las expectativas de los mexicanos para este año que inicia.

La mayoría espera mejoras económicas y laborales para este 2021, más empleos y mejores salarios. La mayoría cree que vamos a poder superar la pandemia. Y aunque hay cierto escepticismo de algunos respecto a las vacunas, la mayoría piensa aplicársela cuando le toque su turno. 

También, una gran mayoría de mexicanas y mexicanos tiene claro que tendremos que seguir usando cubre bocas y manteniendo sana distancia, si es que queremos regresar a cierta normalidad este año, como ir a restaurantes, al cine o al teatro, a algún concierto o evento deportivo. Incluso según las encuestas, si se pudiera, la mayoría estaría dispuesta a quedarse en casa con tal de volver más rápido a la vida normal.

El problema es que todos los estudios prevén un crecimiento acelerado de contagios durante enero, febrero y marzo, y existe una clara amenaza de que tengamos que llegar a un nuevo confinamiento. Sobre todo ante el riesgo inminente de que la nueva variante del virus detectada en Reino Unido —que es más contagiosa— haga mayores estragos. Estaríamos hablando del posible desbordamiento de la capacidad hospitalaria, no solo en la CDMX, sino en la mayoría de los estados donde el semáforo está a punto de pasar a rojo, lo que obligaría el cierre de la actividad económica a nivel nacional y la consecuente quiebra de más empresas y la pérdida de más empleos.

Aquí en Puebla, de nueva cuenta se han tenido que suspender las actividades no esenciales hasta el 25 de enero, mientras que las actividades esenciales operarán al 30% de su capacidad. Asimismo, se ha anunciado la prohibición de vendedores ambulantes para evitar aglomeraciones. Como en el resto del país, la agresividad de esta segunda oleada ha desdibujado los signos de recuperación laboral y económica que se percibían en octubre. Por lo que hay que hacernos a la idea de que enero, febrero y marzo serán meses muy difíciles y que las vacunas no nos ayudarán a enfrentar esta segunda oleada de Covid. 

Creo que hay que robustecer la estrategia vigente y adoptar nuevos instrumentos de política pública para atenuar el impacto de esta segunda oleada, como por ejemplo, la realización masiva de pruebas, el seguimiento de casos positivos, el monitoreo de cadenas de contagio y la adopción de protocolos más rígidos para la realización de actividades productivas. 

De igual forma, considero necesario instrumentar un programa de apoyo a pequeños y medianos negocios, ya que la mayoría difícilmente podrá soportar otro paro de actividades. Lo mismo para el comercio informal: creo que es necesario un programa de apoyo urgente que les permita quedarse en casa, porque de lo contrario es previsible que desafíen la decisión de la autoridad. 

Como sociedad, tenemos que extremar cuidados y aguantar un poco más. Pero como autoridad, debemos actuar de manera oportuna con los apoyos necesarios durante estos primeros meses del año. Solo así podremos llegar a la orilla de abril y mayo que es cuando se esperan los primeros resultados del programa nacional de vacunación. 

Sigamos siendo optimistas, pero tengamos claro que lo que hagamos o dejemos de hacer en estos primeros meses, definirá cómo nos va a ir el resto del año. Cerremos filas hasta superar esta segunda oleada de Covid y trabajemos juntos para lograr que este 2021 sea el año de la esperanza y la recuperación. 


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