Hacia las elecciones del 2021

Lunes, Diciembre 28, 2020 - 08:21

Los pendientes en la documentación electoral, alianzas y la boleta de votación

En la totalidad del país tendremos las denominadas elecciones intermedias: se deberán elegir gobernadores, diputados federales, diputados locales en varias entidades federativas y un gran número de presidentes municipales, para ser más precisos, diremos que el proceso electoral 2020-2021 –que formalmente inició en septiembre– será el más complejo en la historia de nuestro país, no solo por lo que refiere al número de cargos que se elegirán, se tendrá que considerar que en la actualidad resulta imprescindible reflexionar sobre los retos y las nuevas problemáticas que representa la pandemia del COVID-19 y la necesidad de mantener las medidas pertinentes de sana distancia en la jornada electoral, para evitar el contagio entre la población, así como entre los funcionarios de casilla.

En la elección de 2021 estarán en disputa 21 mil 368 cargos, se renovará completamente la Cámara de Diputados (500 escaños); 15 gubernaturas; 30 congresos locales; más de mil 900 ayuntamientos, 16 alcaldías en la Ciudad de México y 431 juntas municipales.

Además de ser muy grande el número de cargos que en las próximas elecciones se deberán elegir, se tiene ya desde hace varios años un asunto novedoso en el sistema electoral, se han puesto de moda las alianzas electorales y con ello las diversas formas de alianzas entre las distintas fuerzas políticas; se constituyen coaliciones electorales, totales o parciales y también en algunas entidades federativas se permite la alianza, bajo la modalidad de candidaturas comunes. En fin. la participación de los partidos políticos de manera individual se ha subordinado a la modalidad de participación electoral bajo la forma de alianzas en sus diversas expresiones. Considero que es sano que así se presente la dinámica, solo que se ha cuidado poco que las ofertas aliancistas presenten de modo coherente una alternativa a los electores y, entonces con frecuencia, se presenta el fenómeno de que lo representado por esa coalición sea incierta y hasta se traduzca en una fuerte desilusión del elector porque se presenta en el voto por cambios en un determinado sentido y es muy diferente lo que realmente se concreta en políticas públicas.

Además, se tiene que los distintos institutos políticos han eludido el cumplimiento de lo establecido en la legislación vigente, bajo una circunstancia de establecer por consenso partidario que lo que debe prevalecer es el interés de la mayoría de los partidos y no lo que conviene a los ciudadanos y que tendería a privilegiar la simulación en el sistema democrático de votación. Para ser más preciso, diré que en la documentación electoral se ha mantenido la forma de las boletas de votación de manera tradicional, con una interpretación funcional de la ley - conveniente a la mayoría de los partidos-  a pesar de que por la presencia de las coaliciones o de las candidaturas comunes  se presente una clara violación a lo que se establece en los artículos referidos a la forma que deberá tener la boleta de votación, aquí lo importante es que se establece la obligación de que en cada boleta de votación los partidos y candidatos respectivos, aparezcan una sola vez y al no atender esta disposición los candidatos correspondientes aparece 2 o 3 veces, en correspondencia con el número de partidos que participan en coalición y que lo tengan como candidato.

Con voluntad política esto pueden ser resuelto, si se asume que los partidos coaligados aparezcan en la boleta con su logotipo individual pero agrupados en una fila que disponga al candidato y en esa misma fila se agrupen los partidos aliados, bajo la forma de coalición o de la candidatura común. De ese modo quedará claro el perfil del candidato y los partidos que lo apoyan, además se conseguirá que los electores le den una mayor importancia a lo que se contendría en la plataforma electoral de la coalición como el indicio de los compromisos por los que el ciudadano estaría votando.

En cuanto al orden de los partidos coaliciones y los partidos que opten por la candidatura común, se resolvería teniendo en cuenta los promedios de antigüedad de los partidos que se encuentren en la alianza.

El modelo que se seguiría para una boleta que podríamos llamar como legal y democrática frente a la boleta tradicional, ―que viola lo planteado en la ley y responde a la conveniencia de los partidos que eluden el compromiso con los  electores―, que pretende al eludir su compromiso conseguir votos simplemente haciendo campañas políticas con un sesgo mercadotécnico, que tiende a preservar un ejercicio del poder de manera arbitraria y sin que se pueda por parte de los ciudadanos exigir el cumplimiento de los compromisos, porque ellos dicen sí dijimos eso en campaña, porque el PAN así lo estableció pero el PRI dice otra cosa al respecto y más aún el PRD; entonces por eso no se asume lo que en campaña se prometió, así que más vale exigirle a los que se alían que establezcan seriamente en su plataforma de la alianza lo que realmente representan ellos.

Así que, manos a la obra, que bueno que se alían, pero eso no los exime de sus obligaciones. Quien tiene la palabra son las autoridades electorales: el CG del INE y por supuesto los OPLES en cada entidad federativa, cabe recordar que los señores consejeros en los diversos niveles de la estructura electoral, deben defender los intereses y derechos de los ciudadanos y no subordinarse a las presiones de los partidos políticos, señores consejeros cumplan con los principios rectores de la actividad electoral establecidos en la constitución. En los términos siguientes:

Artículo 41 fracción V, establece que: 

La organización de las elecciones es una función estatal que se realiza a través del Instituto Nacional Electoral y de los organismos públicos locales, en los términos que establece esta Constitución.

Apartado A. El Instituto Nacional Electoral es un organismo público autónomo dotado de personalidad jurídica y patrimonio propio, en cuya integración participan el Poder Legislativo de la Unión, los partidos políticos nacionales y los ciudadanos, en los términos que ordene la ley. En el ejercicio de esta función estatal, la certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad serán principios rectores.

En lo que corresponde con la estructuración de la boleta de votación tenemos que en la ley general de instituciones y procesos electorales se formula lo siguiente:

 La LEGIPE en su Artículo 266. Establece que:

h)   En el caso de la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, un solo espacio para cada partido y candidato;

6. En caso de existir coaliciones, los emblemas de los partidos coaligados y los nombres de los candidatos aparecerán con el mismo tamaño y en un espacio de las mismas dimensiones que aquéllos que se destinen en la boleta a los partidos que participan por sí mismos. En ningún caso podrán aparecer emblemas conjuntos de los partidos coaligados en un mismo recuadro, ni utilizar emblemas distintos para la coalición. En el caso de las legislaciones locales se encuentra una reglamentación equivalente a la contenida en la LEGIPE, por lo que la propuesta que formulo puede ser válida para todo el país.

En las legislaciones federal y local para la elección de las autoridades importantes como la presidencial y la de gobernador se establece que los candidatos deberán aparecer en la boleta de votación una sola vez. No se justifica que en el caso de la elección de autoridades distintas puedan aparecer n veces. Lo que, hasta ahora, no se ha atendido es la necesaria modificación de la forma tradicional de la boleta en relación a las alianzas sean las coaliciones o bien en algunas entidades federativas de las candidaturas comunes.

Bajo esa consideración tendremos que los integrantes del CG del INE deberán mostrar su compromiso con los ciudadanos para evitar que los Partidos simplemente desatiendan lo marcado por la ley y se escuden en la cuestión del orden de aparición de los partidos por su antigüedad, lo que puede ser resuelto respetando la ley y ordenando su aparición en la boleta de acuerdo a la antigüedad de un partido: cuando participa en la elección por sí mismo con su respectivo candidato, cuando lo haga bajo alguna de las modalidades de alianza (en coalición o con candidaturas comunes) se deberían agrupar para asociarse en la boleta con su candidato y en la boleta su aparición correspondería con el lugar que correspondiese al promedio de la antigüedad de los partidos integrantes de la alianza electoral. En el ordenamiento dentro de la alianza se pondrían los partidos de acuerdo a la votación obtenida en una elección anterior equivalente a la que se va realizar.

Así resuelto el asunto, se tendría que dar, por los partidos y por los ciudadanos, una primordial importancia a lo que sería la plataforma electoral de la alianza que postula a un candidato y, de ese modo, quedaría bien perfilado el contenido de la oferta política que representa esa opción; esto es definir formas de participación de los partidos y sus candidatos en una circunstancia leal y sincera ante los ciudadanos que son sus potenciales electores.

Se debe tomar en cuenta que aunque los partidos tienen diversos planteamientos político ideológicos, en el proceso electoral se traduce el evento en una competencia que se resuelve en definir a quién los ciudadanos le darán la anuencia para gobernar, es decir no es un encuentro de discusión política para polemizar sobre las distintas opciones partidarias, en el proceso se determinará quién va a gobernar, es decir quién tendrá que definir las políticas públicas para abordar y resolver los problemas de la sociedad en el ámbito de su competencia, sí que es imperativo saber por qué se votará y no se debe permitir que los agrupamientos políticos eludan su obligación de aclarar la opción que representan.

 Con esas consideraciones es prudente plantear que la decisión de la autoridad electoral, para las elecciones del 2021, se puede orientar por mantener la boleta tradicional cuyo modelo sería el siguiente:

o en un nuevo modelo, atender la necesidad de actualizar la boleta para responder a la legalidad y al compromiso democrático con los electores, y así permitir que se presente tal como son las distintas opciones para elegir a las autoridades.  Misma que correspondería con el modelo siguiente:

Con esos cambios en el modelo de boleta, se conseguirá una mejor forma de estimular la participación de los mexicanos en la elección de sus autoridades, si se toma en cuenta que eso representa una forma más leal y sincera, de parte de las autoridades electorales y de los partidos del sistema electoral mexicano, el modelo rescata que las opciones a elegir sean más claras y con ello la ciudadanía de nuestro país podrá intensificar su entusiasmo por participar en las elecciones.

Sería muy importante que se realicen los ajustes que implica realizar elecciones en tiempos de alianzas – coaliciones y/o candidaturas comunes-  espero que las autoridades electorales hagan patente su compromiso con la democracia y con los ciudadanos de México.


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