Odebrecht: ¿Qué sucede en Colombia?

Martes, Diciembre 8, 2020 - 14:34

Odebrecht ratificó su intención de demandar a Colombia por $3.8 billones

Maestra en Ciencias políticas y politóloga colombiana. Docente investigadora en la Universidad de Ibagué e Investigadora de la Universidad del Tolima. Sus temas de interés son minorías étnicas, representación política, movimientos sociales, reformas electorales, filosofía y teoría política.

A cuatro años de prenderse el ventilador contra la constructora brasileña Odebrecht por escándalos de corrupción multimillonarios en gobiernos de América Latina y África, en Perú, Ecuador, Brasil y México avanzan investigaciones en las que presidentes, expresidentes y empresarios se ven afectados, mientras que en Argentina, Panamá y Mozambique avanzan las investigaciones, en Colombia se muestran tibias las indagaciones, y, como si fuera poco Odebrecht ratificó su intención de demandar a Colombia por $3.8 billones; ó sea, ¡tras de ladrón bujón!.

El 21 de diciembre del 2016 se firmó un acuerdo entre la multinacional Odebrecht, la Procuraduría de Brasil, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Procuraduría General de Suiza, en el que altos directivos de Odebrecht reconocieron los delitos de corrupción en diversos países: Venezuela, Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá y Perú https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/09-2020-caso-odebrecht-rebrota-en-america-latina.

El informe del Departamento de Justicia estadounidense reveló que, de los 788 millones de dólares que entregó la multinacional en coimas a políticos, empresarios y personas naturales en diversas partes del globo, en Colombia los sobornos sumaban 11 millones de dólares: suma nada despreciable en un país con un PIB que experimenta más bajas que altas.

De los hechos sucedidos tras el inicio de investigaciones se destaca: el suicido del presidente Alán García en el Perú, el exilio de Alejandro Toledo y el juicio político contra Martín Vizcarra, la condena de los expresidentes Luis Ignacio Lula en Brasil y de Rafael Correa en Ecuador. Así, como el referendo impulsado por López Obrador para investigar a los expresidentes mexicanos Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox y Enrique Peña Nieto.

Por su parte, en Colombia tímidamente llaman a indagaciones a sospechosos que se “echan la pelota del uno al otro”, se han dictado algunas condenas contra empresarios, asesores y uno que otro político, pero hasta hoy no hay indicio judicial contra los dirigentes políticos de turno en los últimos años: Álvaro Uribe Vélez, Juan Manuel Santos e Iván Duque, podría ser (…)

Mientras continúan las indagatorias con Juan Carlos Granados, magistrado de la comisión de disciplina judicial y purga condena el ex viceministro de transporte Gabriel Ignacio García, el expresidente de Corficolombiana, José Elías Melo y ex senador Bernardo Miguel Elías, alias el ‘Ñoño’, y otros de mediana importancia https://www.rcnradio.com/judicial/los-11-condenados-en-colombia-por-el-escandalo-de-odebrecht

Sin embargo, qué sucede con el juicio político a quienes dirigieron las arcas del Estado. Mientras en los demás países se han hecho temblar los cimientos del presidencialismo, en Colombia esta posibilidad no se avizora, al contrario, mientras el uno se concentra en defenderse respecto a las acusaciones de falsificación de testigos y falsos positivos, el otro se pavonea con el nobel de paz, aun cuando se comprobó que a su campaña presidencial ingresaron ingentes sumas de dinero de la multinacional brasileña.

De forma que, aunque en Colombia es evidente la entrada de dinero y pago de coimas por parte de Odebrecht a personajes de todo tipo para hacerse con contratos millonarios fallidos, caso de la Ruta del Sol y la descontaminación del Río Bogotá, la justicia aun no escatima sobre el grave atentado perpetuado por parte de autoridades políticas que faltaron al voto popular y al mandato representativo del que le revistieron colombianos y colombianas.

Aun así, y con todo el panorama en América Latina, los tentáculos de Odebrecht parecen presentar en Colombia una suerte de manto velador, que a juicio del filósofo Gadamer deberá develarse en alusión a la labor de rumiar; ¡tamaña empresa! en un país harto redituado a las prácticas clientelistas y al servilismo del patrón de turno (…)