Crónica desde el palacio remodelado

Sábado, Octubre 17, 2020 - 13:24

Fuimos testigos de un informe y de un destape en Huauchinango

Comunicador y periodista. Reportero, corresponsal y columnista (La Pasarela) en diversos medios poblanos. Ha ejercido su labor reporteril en radio, televisión y prensa escrita en medios de Huauchinango y Xicotepec.

En ambos la trama es interesante. Muy interesante. Y aunque sufrimos su ausencia, Pancho Aguas Frescas anuncia que viene con todo. Tuvo Covid, pero se ha recuperado. 

Son las 12: 00 en el pueblito lindo de Huauchinango.

Gustavo Vargas Cabrera, el hijo consentido de doña Cuquita, la boticaria más famosa de la región, rendirá su segundo informe de labores.

Hay cierta expectativa. Es natural, es la primera vez que un gobernante morenista ha llegado al cargo. Pero algo más despierta el morbo. Y es el hecho de saber si el edil estará presencialmente, pues se rumora que está infectado de Covid-19, el virus de moda.

Pero sí. Ahí está. Vestido con un traje obscuro y una corbata guinda -¿Que otro color podría ser?- se nota casi imperceptiblemente más delgado, pero entero, muy entero.

Comienza su discurso señalando lo difícil que le resultó iniciar su mandato, cuando tuvo que enfrentarse “a quien se opone a todo” a quienes pide reflexionar sobre sus palabras. Elogia lo que llama “la eliminación del distanciamiento entre la ciudadanía y el gobierno”, como un logro de la Cuarta Transformación a la cual pertenece.

“Siguiendo el ejemplo del presidente de la Republica, hemos logrado que nuestro municipio viva, la verdadera justicia social, la equidad, la inclusión y prosperidad destacando el fin de la corrupción, así como la disminución de delitos de toda índole”, dice.

Y algo pide, no una, sino varias veces. Y es que se puedan cobrar los impuestos producidos por la generación de energía eléctrica en la cuenca hidrológica de Necaxa, que actualmente está usufructuando “una empresa privada, Fénix”, dice abiertamente. Se lo pide primero al presidente López Obrador. Después, le pide al diputado federal, Francisco Esquitín Alonso, a quien le llama paisano, que lo ayude con el tema. Que suba a la máxima tribuna de la Nación y que lo exponga. Esquitín, un tanto asustado por la encomienda, asiente automáticamente desde su asiento, situado en la primera fila, junto al secretario de Cultura estatal, el también huauchinanguense, Sergio Vergara Berdejo. 

Los impuestos que se exigen, no son pocos. Mil millones de pesos aproximadamente, que asegura el alcalde, servirían para muchos proyectos a favor del municipio.

Continua si discurso. El calor del mediodía se empieza a sentir. El sol, inclemente, se mete como Pedro por su casa por el domo que cubre el patio interior de la presidencia y cae a plomo haciendo un efecto invernadero sobre las cabezas de los presidentes auxiliares; de la reina Xochiquetzalli, Magdalena Morales Florentino; de Alejandra Domínguez Narváez, subsecretaria de Educación Obligatoria en el Estado y esposa del secretario de Gobernación, David Méndez Márquez, quien ha acudido con la representación del gobernador Miguel Barbosa; de los regidores, de las regidoras, quienes cuchichean detrás del edil; de la mujer que traduce con lenguaje a señas el mensaje del presidente, de los reporteros, de los empleados de la presidencia. Ufff, de todos.

El presidente antes ha saludado a los invitados especiales, a su familia, a su hermano Néstor, a sus hijos. Incluso, a un personaje que pocos conocíamos. Al asesor de la presidencia: Francisco Moran, a quien llama cariñosamente: “Don Paco”.

El sudor empieza ahora -antes apenas imperceptible- a correr escandalosamente por las frentes de los invitados. Un regidor pide que abran el domo. Lo hacen. La gente entonces, desvía su mirada de la figura del presidente, para posarla como un solo hombre sobre la enorme estructura metálica que se abre ruidosamente.

El sol ahora entra más.

El regidor pide que la vuelvan a cerrar. 

La cierran.

Otra vez las miradas se van hacia arriba.

Llega a las 12:48 Yeidkol Polevnsky, enfundada en su traje sastre, su careta anti-Covid y la derrota en su bolso de mano. El presidente la menciona como su gran amiga. Aplausos. El presidente vuelve a la carga entonces con el tema de la Cuatro T. Después habla sobre la obra pública y sobre la remodelación del Palacio Municipal. 

Finaliza su discurso. El secretario general, “El Chiquis” Márquez, anuncia el mensaje del gobernador Barbosa. En la pantalla de en medio -hay tres, dos a los lados más-, aparece la imagen del primer mandatario. Felicita a Gustavo. Pero le da una mala noticia. Los recursos económicos son escasos. Hay austeridad. Mucha austeridad. Demasiada austeridad. Ufff.

Luego anuncian la contestación del informe de parte de la sindico, Marilyn Ortiz Lazcano. Todos la buscamos con la mirada, pero no está. No ha acudido. Pensamos que se equivocó “El Chiquis” Márquez, pero lo que no sabemos es que una vez más la tecnología se impone y en la pantalla de la derecha, aparece la imagen de una nerviosa sindico, que comienza la contestación, pero cuando apenas lleva unos minutos, su imagen desaparece repentinamente. 

¡Se fue la luz! Grita alguien. 

Ya no es posible recuperar la imagen de la sindico y ella y su nerviosismo quedan en el olvido. Viene el mensaje de la representante del gobernador. Luego finaliza todo. Vienen los abrazos, las felicitaciones, las fotos. Ha concluido el evento. El Presidente y sus invitados: Polevnsky, Vergara, Domínguez y Esquitin; se dirigen al torreón, para ver a Huachi bajo sus pies. Y suben en el recién estrenado elevador. Después se van a una comida a la casa de Gustavo, el presidente, ahí en Corregidora, donde ya espera calientita la barbacoa que tanto le gusta a Yeidkol.

Y sí. El presidente ha confesado que, sí padeció Covid, pero que ya está bien, aunque un poco afónico, aunque no ha estado solo en esta situación, pues trascendió que la sindico ausente, no estuvo porque también lo padece. Y también la regidora de Educación y Deportes, Rocío Castro Hernández y también la regidora de Ecología y Medio Ambiente, Avelina Elvia Maldonado Infante.

Ufff.

No queda más que cuidarnos, pensamos casi a punto de santiguarnos, al tiempo de retirarnos de la recién remodelada presidencia municipal, en donde la danza de los Quetzales muestra su colorido como colofón del evento.

Morbosos, invitados y colados agarran camino. Las dudas han terminado. Podemos irnos en paz. El informe ha terminado.

***

UN JOVEN LLAMADO FERMÍN

Estaba por concretar la décima carambola la tarde del lunes 12 de octubre en conocido club de Huauchinango, cuando sonó mi teléfono celular.

Era Vladimir Quintana, amigo de hace algunos años e hijo de otro amigo de muchos más años, el abogado Marco Antonio Quintana Rivera.

Tras los saludos de rigor -y las bromas, que nunca faltan- me hizo la invitación para conocer a Fermín Bautista Martínez, de quien se dice, busca ser candidato a la alcaldía de Huauchinango.

La cita sería el miércoles 14 a las tres de la tarde en su domicilio.

Cerramos la cita. Terminé la llamada y fallé la carambola.

Ta’ madre, dijera mi abuelita (si viviera).

Pero el día de la cita, todo se vio recompensado, cuando arribé, junto con mi compañero y amigo, Pablo Estrada -quien andaba perdido y no daba con la dirección. Por poco y llega a la casa del Chatito Rodríguez, pero unos perros lo espantaron- al domicilio de Fermín, donde ya se concentraba un gran numero de compañeros de los medios.

Una casa de arquitectura exquisita nos esperaba. En el jardín, una gran carpa con las mesas dispuestas al convite. Tras los saludos de rigor, comenzamos a charlar entre compañeros, cuando de una de las construcciones salió, acompañado de su esposa, Ana Paola y sus dos pequeñas hijas, Fermín.

Todo sonrisas, todo amabilidad, todo cortesía, la familia saludó uno a uno a los compañeros. Su anfitrionía -quien lo podía dudar, era de lo mejor. Después vino una breve presentación, para dar paso a la degustación de una barbacoa para chuparse los dedos.

Fermín se veía feliz, aunque un tanto nervioso. Es natural. Su anterior empleo, antes de dedicarse al empresariado familiar, era en la Policía Federal de Caminos. Nunca frente a los reflectores, nunca pronunciando un discurso político, nunca ante las cámaras.

Pero dijo querer encabezar un proyecto ciudadano, en donde se busque el progreso de Huauchinango, con soluciones en temas torales como la inseguridad, la recolección de basura, la escases de agua potable.

Y sí. Pese a su novatez, aguantó con estoicismo y con la sonrisa y amabilidad que los caracteriza a él y su esposa, la metralla de preguntas de algunos compañeros, incluidas las pifias y las impertinencias.

Fermín quiere gobernar Huauchinango. Pronto, sin duda, habremos de tener más noticias de él.

***

Pancho Aguas Frescas ya salió del Covid. La próxima semana se reintegra a la vida pública. Viene con todo.


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