Narcisismo y soberbia

Jueves, Octubre 15, 2020 - 08:19

Se halla, a su parecer, en ese pedestal de completa irrealidad

Periodista y analista político en medios locales y nacional, filósofo, docente en nivel superior, activista social, comprometido con la justicia.

“Todos utilizamos la proyección para evitar mirar a nuestro interior, la sombra nos dice que no nos fijemos en nuestras propias debilidades y que las proyectemos sobre los demás para evitar el sentimiento de inferioridad.” DEEPAK CHOPRA.

“No vemos a los demás como son, sino como somos nosotros.” IMMANUEL KANT.

Ante los últimos acontecimientos y expresiones del gobernador Luis Miguel Barbosa, de calificar a e-consulta de como “pasquín electrónico” y calificó de “pueblerino” el trabajo del reportero Héctor Llorame Zepeda, ante opinión vertida por el candidato a la presidencia por el partido Morena, Porfirio Muñoz Ledo en el que pidió al gobernador no ejercer persecución contra alcaldes y respetar la autonomía de la BUAP.

Durante su conferencia de prensa, consideró que la declaración del aspirante a la dirigencia nacional de Morena fue alentada por Héctor Llorame quien, a su vez, habría sido animado por familiares de funcionarios del ayuntamiento de Puebla a preguntarle sobre el tema.

Barbosa declaró: “Yo soy un niño y un hombre de pueblo, en el aspecto de decir que no muestran más que el nivelito pueblerino esos periodistas que hacen eso. Por cierto, no me extraña todo esto porque ahí en ese conversatorio había familiares de personajes, servidores públicos municipales. Imagínense el aliento a los periodistas. Un reportero de nombre llorón, Llórame, de ese pasquín electrónico que es e-consulta, dirigido por el mismo de siempre, que desde que empezamos el gobierno nos ataca todos los días. Y ¿qué ha logrado? Nada. Ahí que siga haciéndolo; está fanatizado ese señor”.

Fragmento de la nota publicada este lunes 12 del presente mes, se desprende un perfil psicológico egocéntrico y narcisista al autonombrarse “Yo soy un niño y un hombre de pueblo”, así como de emplear un lenguaje soberbio de calificar al periodista Héctor Llorame Zepeda como “Un reportero de nombre llorón, Llórame, de ese pasquín electrónico que es e-consulta, dirigido por el mismo de siempre, que desde que empezamos el gobierno nos ataca todos los días. Y ¿qué ha logrado? Nada. Ahí que siga haciéndolo; está fanatizado ese señor”.

Esto refleja un trastorno narcisista de la personalidad en cuanto a que es una manifestación extrema y patológica de lo que todos conocemos como narcisismo. Hablamos por tanto de un perfil con problemas de adaptación y funcionamiento para su vida cotidiana.

Por lo consiguiente, vamos dando un bosquejo sobre este tipo de perfil psicológico, como también de la proyección.

Nuestro personaje está convencido de que es superior a los demás. Se halla, a su parecer, en ese pedestal de completa irrealidad, donde procederá a compararse con el resto de forma sistemática para ponerlos a todos por debajo de sí mismas.

Asimismo, transmite una idea de su propia persona desproporcionadamente positiva, sobrestimando sus habilidades y éxitos. Además, necesita constante admiración y aprobación por parte de los demás, hacia los que muestran escasa o nula empatía. Esa falta de vinculación afectiva hacia quienes le envuelven es uno de los rasgos más evidentes.

De esto, nuestro personaje va primero “Yo”, luego yo y por último yo. Es su constante ver a los demás como objetos de los que puede sacar algún beneficio. De hecho, interactuará contigo solo si te ve digno de ello, y porque pretende sacar algo de dicha relación.

Para poder ubicar que ese “Yo”, lo conduce a despreciar y someter a quienes no le favorecen, una vez más, detallemos que, tiene un sentido desproporcionado de grandiosidad. Presenta unas fantasías exageradas de éxito, poder, egoísmo, imaginarios. Cree que es «especial» y que solo puede ser comprendido o relacionarse con otras personas que son especiales o de alto estatus. Exige una admiración excesiva. Es pretencioso, espera tratos de favor o que sus expectativas se cumplan de forma automática. Explota a los demás en sus relaciones, no duda en manipular para alcanzar sus metas. Carece de empatía: no reconoce o no se identifica con los sentimientos y necesidades de los demás. A menudo envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él. Presenta comportamientos y actitudes arrogantes y soberbias.

Todas estas dinámicas se traducen en una clara dificultad para establecer relaciones saludables, dada su falta de empatía y elevado egocentrismo.

Sin embargo, raramente una persona narcisista pedirá ayuda por ello. Más bien se quejará de los demás e incluso por otro tipo de problemas: estrés, ansiedad, irritabilidad, etc. Por desgracia, nuestro narcisista no es consciente de su propio déficit.

«Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada».

-Voltaire-

¿Se va identificando quién es nuestro personaje?

Por lo que tras este comportamiento que subyace al narciso, hay una baja autoestima; de ahí que necesita la valoración constante y que no es capaz de aceptar las críticas.

Así como solicité a un especialista psicólogo para describir el perfil del pendenciero de Javier Lozano Alarcón, una vez más, nos permite ubicar que el personaje tiene una depresión encubierta. Esto es, continúa el especialista, tiene la obsesiva necesidad de que su grandeza sea verificada por el mundo que les rodea. Cuando no la perciben, manifiesta ira e incluso agresividad, así como de humillar e insultar a sus subordinados. Son reacciones defensivas que a menudo, trazan la línea de una depresión.

El especialista agrega que, en el caso de nuestro personaje, se trata de la autoestima maligna de este narcisista y soberbio. Es decir, evidencia toda una constelación de comportamientos que orbitan entre la personalidad autodestructiva, el masoquismo y la depresión.

Plantea el especialista, que el narcisista que se precisa en Puebla, cuando él no sabe darse a él mismo lo que realmente necesita, es cuando aparecen sus enfrentamientos psicológicos, que son todas aquellas perturbaciones tanto a nivel de pensamiento como de conducta que surgen a causa de la incapacidad del individuo de hacer lo que realmente desea para intentar adaptarse y ser aceptado por su entorno social. La proyección es uno más de estos mecanismos y es la base de la crítica a los demás.

Apunta que al narcisismo se le agrega en su periodo crítico, el llamado proceso de Proyección, quien rechaza algunos aspectos de sí mismo y se los adjudica a los otros. Lo que una persona critica de otra siempre tiene que ver con el que juzga; puede ser algo que le gustaría hacer pero que no se permite, o bien algo de su propia de su personalidad que le disgusta, incluso, física.

Por ejemplo, expone, si él rechaza de otra persona su extremada ira, es posible que esa rabia no la reconozca como suya, porque no la quiere o puede expresar, o porque no le gusta de él mismo su propia ira incontrolada. Al criticar, a veces tendrá razón, pero la mayor parte del tiempo estará pasando su opinión por el filtro de la propia experiencia y cometerá graves errores juzgando a los otros. Además, se sentirá impotente para cambiar la situación, ya que la culpa siempre será externa.

Por tanto, el hecho de proyectar o criticar es la atribución a algo o a alguien de las cualidades o sentimientos propios que no estamos preparados para reconocer como nuestros.

Por lo que, cuando critica a los demás en realidad, no se da cuenta que está hablando de sí mismo y esto en vez de convertirse en algo negativo y mirado desde este nuevo punto de vista, no concibe que puede ayudarlo a ser más comprensivo y empático con lo que dicen o piensan otras personas.

Un viejo refrán dice: “Nada es más fácil que ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio”. También está el que indica: “Cree el ladrón que todos son de su condición”. Y es que Ortega y Gasset a quien pertenece esta máxima: “Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”. Cada uno de estos dichos y ejemplos puede sernos de utilidad para aproximarnos al mecanismo de proyección de nuestro personaje en turno.

Es cotidiano que el personaje, cuando encuentra que su imposición de gobierno no encaja con la realidad, así como si algún político no corresponde a sus intereses, desata diversos ataques, con supuestas denuncias legales, aduciendo que él está en contra de toda corrupción.

Centra su postura contra un legislador federal, quien trabajó al principio de su gobierno, mismo que el gobernador califica que no coincidió con sus intereses, desatando un tipo de persecución legal y política, al grado de que recurre a sembrar borregos en medios de comunicación que controla, así como de columnistas que actúan perfectamente como bien los dictamina Antonio Gramsci, en “La formación de los intelectuales”, intelectuales orgánicos, quienes están al servicio del poder.

Por lo que, al usarlos, emiten diversos contenidos para descalificar, como inducir a creer que el diputado federal, comete diversos delitos y actos de corrupción, es decir, como no actuando, en un periódico local, publica que el diputado Fernando Manzanilla Prieto, está bajo una investigación judicial, a lo que el gobernador apunta que: “Creo que están más informados ustedes que yo. No tengo información sobre ello, pero no debo de tenerla per sé. Si algo existe en la Fiscalía General del Estado (FGE), bueno es un trámite de la Fiscalía, yo no me dedico a investigar a nadie y bueno, las vidas torcidas de las personas allá ellos, los que hicieron cualquier cosa irregular”.

Cuestión que su evasiva, nos da cuenta del perfil que hemos descrito, porque debe acusar o culpar a otros, ante la imposibilidad de evadir sus frustraciones.

Al grado de que Denise Maerker en su noticiario Nocturno en Punto de Televisa, destacó un reportaje sobre el número de patrullas de la policía estatal en cantidad de 200, que se encuentran estacionadas en diversos estacionamientos, de las mil patrullas que el gobernador está rentando. Se destaca que, de acuerdo a declaraciones de policías en anonimato, aseveran en el reportaje, abundando, que las unidades tienen aparatos defectuosos, así de que, ante la falta de personal policiaco, no se puede cubrir el uso de las unidades.

Porque si partimos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) detalla que en la entidad hay 11 mil 287 policías, de los que 3 mil 605 corresponden a la Seguridad Pública estatal, mil 397 que están a cargo de la prevención y reinserción social, mil 244 a las instancias de procuración de justicia y 5 mil 41 en seguridad municipal, encontramos se carece del número de personal para cubrir las mil patrullas, sobre todo, si consideramos que cada una, por lo menos están tres elementos. Así que no es lógico que el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, niega que haya 200 patrullas paradas sin circular, como lo documentó En Punto. Ya las movieron y la Secretaría de Seguridad Estatal muestra imágenes del estacionamiento casi vacío de acuerdo al comentario de la periodista Denise, como resultado de que el gobernador niega que 200 de ellas, no están en circulación, al grado de que la periodista le explica que el reportaje es contundente en evidencia, gracias al empleo de drones que filmaron las localidades donde están las patrullas, acotando Denise, que el gobernador no intente decir lo contrario ante las evidencias.

Como anexo, vean el reportaje y cuestionamiento de Denise en las siguientes ligas:

https://www.youtube.com/watch?v=N1JAnNCQVHU

https://www.youtube.com/watch?v=J55M9ZLNNO4

Para concluir, el narcisista, no se da cuenta de que se hace daño, en cuanto a que quienes lo rodean, ya sea compañeros, amistades, familiares, etcétera, se cansan de él, lo aíslan o se alejan. Agrega que es distinto a cuando tiene poder económico, político o de gobierno, en cuanto a que mientras tenga poder, sus impulsos psicológicos no le permiten visualizar que su entorno le es adverso, ante los agravios y humillaciones a los que somete a su primer núcleo, como también a otros grupos y sociedad. Todos están mal.

Si despierta de esa realidad que se forjó, le dolerá ver que él es quien termina sin nadie, solo y enemistado. Lo contrario, acumulará frustraciones y achacando que siempre tuvo razón, y los demás, actuaron u operaron como enemigos.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

Analista político y de prospectiva social

 


Encuesta