El peor de los escenarios: serían dos pandemias

Lunes, Septiembre 14, 2020 - 20:25

Mucha gente podría quedarse en casa pensando que es influenza y terminar muriendo por Covid-19

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

Con la llegada de la época de frío, las y los poblanos vamos a enfrentar una grave amenaza que nos debe poner desde ahora, en alerta máxima. Me refiero al riesgo de que tengamos que lidiar con dos pandemias al mismo tiempo: la del Covid y la de la influenza estacional.

La mayor preocupación de la autoridad sanitaria es que se lleguen a juntar estas dos enfermedades que, aunque son causadas por virus diferentes, producen la misma enfermedad: neumonía. La similitud de los síntomas —fiebre, tos, dolor de cabeza— podría generar confusión: mucha gente acudiría al hospital pensando que tiene Covid, lo que podría saturar el sistema de salud. O peor todavía: mucha gente podría quedarse en casa pensando que es influenza y terminar muriendo por Covid.

En cualquier caso, esta situación podría exacerbar el contagio de ambas enfermedades, provocando el peor escenario posible: la combinación de dos pandemias —que los expertos llaman sindemia: un escenario potencialmente devastador en el que dos epidemias juntas causan un efecto potencialmente más dañino, que cada una por su cuenta.

¿Qué podemos hacer ante esta amenaza? Afortunadamente, hoy en día contamos con una vacuna contra la influenza estacional, por lo que la mejor solución es una intensa campaña de vacunación contra la influenza y la mayor participación posible de la sociedad para evitar un escenario peor al que ya tenemos.

La Secretaría de Salud prevé aplicar 36.5 millones de dosis de la vacuna contra la influenza antes del 31 de diciembre. Especialmente al sector salud y la población vulnerable del país, para evitar un mayor impacto de Covid-19. Se prevé que, en principio, se aplique primero a todo el personal médico, luego a la población de mayor riesgo que son los menores de 5 años de edad. Posteriormente a las personas que padecen alguna comorbilidad —es decir personas con diabetes, obesidad y sobrepeso, enfermedad cardiaca crónica, pulmonar crónica, inmunosupresión o VIH— de entre 5 y 59 años de edad, así como a las personas mayores de 60 años de edad y a las mujeres embarazadas. Las entidades que recibirán el mayor número de dosis serán Estado de México, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco y Puebla.

Los países del hemisferio sur —que están terminando el periodo invernal— marcaron la pauta de lo que debemos hacer en el hemisferio norte: protocolos intensivos de vacunación contra influenza, distanciamiento social y uso de cubrebocas. El principal riesgo es que, debido a la pandemia del Covid, la gente pierda de vista la importancia de vacunarse. En Estados Unidos, por ejemplo, la campaña anual de vacunación contra la influenza ha tenido serios problemas de desorganización, ya que las personas se niegan a acudir a farmacias, escuelas, oficinas, hospitales y otros lugares donde normalmente se aplica la vacuna.

Pensando en ello, el día de ayer, presenté en la Cámara de Diputados, un exhorto a la Secretaría de Salud del gobierno federal, para que, en coordinación con las secretarías de salud de las entidades federativas, lleven a cabo la jornada nacional de vacunación contra la influenza, bajo los siguientes criterios prioritarios: 

Primero, el de máxima publicidad. Es decir, que se dé publicidad por todos los medios de difusión análogos y electrónicos, a la jornada nacional de vacunación contra la influenza. El objetivo es que no se afecte el alcance del programa, debido al cierre temporal de escuelas y la cancelación de eventos públicos.

Segundo, el criterio de máxima accesibilidad. La idea es fortalecer la accesibilidad para la aplicación de la vacuna contra la influenza, a través de unidades móviles, sectorizando zonas y unidades habitacionales, con el fin de evitar aglomeraciones. 

Y, tercero, a partir del criterio de máxima vulnerabilidad. Es decir, dar prioridad a las personas con enfermedades proclives a agravar el padecimiento de influenza y de Covid-19, así como a niñas y niños y mujeres embarazadas.

Aprovecho este espacio periodístico para hacer un urgente llamado a las familias poblanas, a que estén atentas a las indicaciones de la autoridad sanitaria para aplicarse la vacuna contra la influenza. Es gratuita. Aquí en Puebla, se empezará a aplicar a finales de septiembre. La idea es que el reactivo haga su función y logre crear inmunidad a partir de noviembre y hasta febrero, que son los meses de mayor frío.

En esta temporada, lo peor que nos podría pasar es que se nos juntaran dos pandemias. Así que, con todas las medidas de protección necesarias —cubrebocas, sana distancia— preparémonos para acudir a los centros de salud y unidades móviles, a aplicarnos la vacuna contra la influenza. No bajemos la guardia.


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