Ecuador y su victoria sobre el FMI

Lunes, Octubre 14, 2019 - 06:59

Si el dialogo se llevó a cabo, fue por la presión social, no por la voluntad de los tiranos títeres

Originario de Puebla. Casado y padre de cuatro varones. Abogado, Notario y Actuario. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales BUAP. Maestría en Ciencias Políticas BUAP. Doctorado en Derecho BUAP   

Valió la pena la lucha, la resistencia, los heridos y muertos por la libertad del Ecuador. Lo que lograron los diversos  movimientos sociales y en particular el movimiento indígena, fue articular una protesta social que fue creciendo en conciencia y en estrategia para acorralar a un gobierno que pensaba que sus decretos pasarían sin mayor problema y que serían acatados por la población, cumpliendo de esa forma con lo ofrecido al Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo bajo el principio de que “Los Derechos se exigen, no se mendigan”, los soberanos ecuatorianos salieron a las calles a defender mediante el legítimo Derecho de Rebelión, sus derechos a ser atendidos como lo manda la Constitución de Ecuador, norma fundante que garantiza la protección de los Derechos de las Comunidades, Pueblos y Nacionalidades Indígenas.

Si el dialogo se llevó a cabo, fue por la presión social, no por la voluntad de los tiranos títeres del Fondo Monetario Internacional (FMI). Si las palabras sustituyeron a los toletes, gases lacrimógenos y en general a todo tipo de represión Institucional, fue por la gran participación de hombres, mujeres, jóvenes y población en general que repudio las medidas antipopulares que se habían signado en el decreto 883. El encuentro sepulto de manera absoluta el discurso de Lenin Moreno de culpar al Presidente de Venezuela Nicolás Maduro y al expresidente Rafael Correa de estar detrás de las protestas y que lo que se buscaba era desestabilizar la paz social del Ecuador, cuando el que origino la crisis fue el propio Lenin Moreno al anunciar el llamado paquetazo, acción  adoptada como consecuencia del acuerdo de préstamo con el FMI, y que se traduciría en aplicar una serie de medidas económicas, fiscales, laborales y de aumentos en los precios de los combustibles.

Acciones que orillaron al pueblo a oponerse a dichas políticas neoliberales, y después de una jornada de movilizaciones de once días, el gobierno de Lenin Moreno decreto el toque de queda y la militarización de Quito y sus periferias. Ante esta represora medida, las protestas no aminoraron, por el contrario la respuesta del movimiento indígena, fue declarar el Estado de resistencia, a través del Paro Nacional, que obligó al gobierno a enunciar que estaba dispuesto a promover un dialogo con los opositores para revisar conjuntamente la situación del país. Llegando así a establecerse una mesa de dialogo, misma que contó con la participación de Arnaud Peral, Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en Ecuador, y de un representante de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana como mediadores del conflicto. En este ejercicio por la Paz en Ecuador, se le exigió al gobierno de Lenin Moreno, la derogación inmediata del decreto 883, la liberación de todos los presos políticos, la renuncia inmediata de sus Ministros de Gobierno y de Defensa responsables de la brutal represión que provoco miles de heridos, la detención de cientos de manifestantes y la muerte de varias personas. Del acuerdo alcanzado por las partes se anunció la derogación del Decreto 883, quedando demostrado que el poder social es la base real de todo régimen democrático.


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