Seguridad

Feminicidio de Maru, la justicia no puede esperar

Feminicidio de Maru, la justicia no puede esperar
Por José Ramos | Jueves, Enero 5, 2023 |
Foto / Facebook
Fiscalía le dedica 19 palabras al informar quién es la nueva Fiscal Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres

Maru debía pasar navidad con su familia en el estado de Morelos. Allá la esperaban.

El plan ya estaba armado. La agenda de citas, programada para que pudiera tomarse sus vacaciones.

Sin embargo, el problema que aqueja a Puebla en materia de seguridad y violencia contra las mujeres le tenía otro destino. Uno nada distinto al de muchas otras mujeres desaparecidas y halladas sin vida.

“Ser tu mejor SER”, era uno de los lemas que la psicóloga, psicoterapeuta y tanatóloga María Eugenia Ocampo Martínez asignó al Centro de Atención Psicológica Integral, su consultorio.

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Terapia Online, Terapia de Pareja, Terapia Individual, Proceso Psicoterapéutico, Psicoterapia en Línea, eran algunos servicios que ofrecía en el centro de San Andrés Cholula.

Egresada de la Universidad de las Américas Puebla y maestra por la Universidad Iberoamericana, Maru se desarrollaba en un ambiente profesional rodeada de colegas y amistades.

Esta situación debía formar parte de los hábitos de una persona que promueve la estabilidad y la salud emocional. La sonrisa en la que aparece en todas las publicaciones que su familia difundió todos los días desde que desapareció, así lo demuestra.

Irónicamente la camioneta que poseía, fruto de su esfuerzo, fue el lugar donde vivió el suplicio de ser mujer en Puebla. Muy seguramente fue a través de sus ventanillas donde vio por última vez la entrada de su consultorio.

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Familiares y amistades prefieren en este momento no dar más detalles de su vida. Necesitan que se cierre el ciclo de este tormento y que la memoria de la profesionista sea respetada.

Ello no significa que no pidan oraciones, cariño y apoyo. Mucho menos que no siga vivo el sentimiento de justicia.

Justicia que no sólo necesita la familia Ocampo Martínez, sino las otras muchas mujeres y adolescentes que se encuentran desaparecidas en estos momentos, o que también tuvieron un trágico final.

Pese a que, junto con el hallazgo del cuerpo de Maru, había indicios de que sí se trataba de ella, pues la ropa y las señas particulares así lo indicaban y que incluso la misma Universidad Iberoamericana desplegó un comunicado en el que lamentaba el asesinato y llamaba a las autoridades a esclarecer el caso, fue hasta este jueves que la Fiscalía General del Estado lo confirmó.

Este primer anuncio tomó la misma relevancia que la del que le siguió en la rueda de prensa de la FGE: el presunto responsable del asesinato sería un hombre de ocupación albañil y quien días después de haber realizado un trabajo para la psicóloga, irrumpió en su domicilio en la calle 6 norte, en el barrio de Jesús en San Andrés Cholula.

El relato de la Fiscalía revela que el pasado 21 de diciembre, Vicente privó de la libertad a Maru, para después asesinarla y trasladar sus restos a bordo de la misma camioneta de ella, hacia el estado de Tlaxcala, concretamente en el municipio de San Luis Teolocholco.

Dicho por el propio órgano, la detención de Vicente fue a causa de que éste ofreciera dinero a los agentes de investigación durante el cumplimiento de la orden de presentación, con la intención de que la investigación por la desaparición de Maru, no continuara.

La Fiscalía asegura que el caso se investiga ya como feminicidio, sin embargo, la tolvanera que vive Puebla no se apacigua. Sigue el trago amargo.

Porque Maru no pudo ni siquiera llegar a navidad con su familia.

Porque Maru perdió el derecho de vivir una vida plena.

Porque Maru, profesional de la psicoterapia, seguramente tenía muchos más proyectos en mente.

Porque cinco días antes que Maru, Wendy Hellen, de origen peruano también desapareció en otro municipio cercano y también encontrada muerta en Tlaxcala.

Porque Maru representa lo más lúgubre que en estos momentos vive México: ellas son asesinadas por ser madres solteras, por ser profesionistas, por ser divorciadas, por ser hijas únicas, por ser emprendedoras, por ser ex, por ser independientes, por vestir con falda… por ser mujeres.

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