El sistema fiscal y financiero de México sirve en cierta medida como herramienta para ocultar operaciones que violan el estado de derecho, así como a legislaciones de otras naciones, según el Índice de Secreto Financiero.

El informe “El Estado de la Justicia Fiscal: 2020: La justicia fiscal en tiempos de Covid-19”, realizado por la Red por la Justicia Fiscal y cuatro organizaciones globales revela que de una calificación de 100 puntos a partir de la evaluación de 20 indicadores, el país obtuvo 52.7.

En primer lugar se posicionó Islas Caimán con una puntuación de 76, y en segundo puesto está Estados Unidos con 62.8. México está por encima de otros como Bolivia, Colombia, Uruguay y Chile.

México se ubica en el lugar 80 de 133 países en el Índice de Secreto Financiero de organizaciones globales.

El índice incluye leyes y políticas de un país que facilitan o no impiden la ocultación de las finanzas privadas, y mientras más políticas de este tipo hay, más alta es la puntuación de secreto financiero.

“El secreto financiero no sólo permite que las personas blanqueen dinero y eludan sus responsabilidades fiscales, sino que mantiene a los cárteles de la droga financiables, la trata de personas rentable y la financiación del terrorismo viable”, explica el documento.