El Manchester United se desmoronó a pedazos en casa ante un Liverpool que se llevó una victoria contundente de 0 goles por 5. El retroceso en el que han caído los “Reds” desde hace varias semanas parece no tener retorno, tampoco el regreso de Cristiano Ronaldo que pueda influir para una especie de alza anímica.

Lo del United se volvió algo difícil de digerir. Ole Gunnar Solskjaer y todo su proyecto ya se encuentra en la cuerda floja después de su derrota de escándalo en el Teatro de los Sueños: apenas en el descanso ya iban en desventaja de 0-4.

Esta situación llevó a centenares de aficionados del United a abandonar Old Trafford desde el comienzo de la segunda mitad; los hinchas iban resignados. Ahora la Premier League comienza a ser un imposible con Chelsea, Liverpool y Manchester City escapándose a ocho, siete y seis puntos; para el United entrar en Champions comienza a ser nuevamente una meta.

Las cuatro jornadas sin triunfos les rezagan hasta la séptima plaza. Ni los fichajes de Varane, Sancho y Ronaldo le han cambiado la cara a un 'ManU.' que está a la deriva. Liverpool se convirtió en una máquina que ahoga al rival con su presión y lo aplasta con su velocidad con un conjunto desordenado atrás y lleno de dudas en la salida del balón.

Jürgen Klopp se permitió el lujo de prescindir de Mané de inicio y ganó su pulso a Solskjaer. Prácticamente no tuvo rival, pues sus pupilos fueron mortales al tocar desde su área, construyendo su futbol desde atrás ante unos 'diablos rojos' que perseguían sombras. United siempre llegaba a destiempo. Sin Varane, el bajón defensivo del United es preocupante e incluso crónico.

Cristiano alcanzó a cazar un gol, pero se encontraba en fuera de juego. Todo le salía mal a un United que también se quedó con 10 ante la expulsión de Paul Pogba. El francés se fue a descansar luego de pegar un entradón a Keïta, lesionándole. Anthony Taylor revisó la jugada en el VAR y transformó la amarilla en roja, lo que hizo una hecatombe completa.

Los de Old Trafford no tuvieron suerte: Edinson Cavani se topó con el palo, el Liverpool levantó el pie del acelerador y tal parece que no querían hacer más daño. Tuvieron piedad de su máximo rival: un United que nunca había perdido por cinco tantos en casa ante el 'Pool', ni compitió o sufrió una derrota dolorosísima, histórica.

La cosa en Old Trafford se convirtió en un funeral. El 0-5 fue sólo la punta del iceberg, pues el abismo ya es una realidad para Solskjaer. Se vienen cambios, desde lo estratégico hasta el nombre en el banquillo.

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