Jóvenes bachilleres acudieron virtual y presencialmente a la jornada de puertas abiertas “Vive la Ibero”, donde el rector Mario Ernesto Patrón Sánchez explicó a los jóvenes que la pandemia ha significado una oportunidad para virar hacia una sociedad más justa, incluyente y fraterna y, para abonar a ello, la Institución ha implementado su modelo de aprendizaje híbrido de la mano de acciones para garantizar la bioseguridad de toda la comunidad universitaria, “no hemos tenido un solo contagio al interior del campus”, celebró el rector.

El evento en línea concentró múltiples videos, actividades informativas, recorridos virtuales y espacios de convivencia en directo que permitieron a bachilleres y padres de familia conocer todos los servicios formativos, académicos, laborales y extracurriculares que ofrece la Universidad Jesuita. 

Además, los rigurosos protocolos de seguridad sanitaria permitieron celebrar un rali presencial con grupos desdensificados. A través de diferentes retos y dinámicas, los participantes pudieron conocer puntos estratégicos del campus como la Biblioteca Interactiva Pedro Arrupe, el Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica Dr. Carlos Escandón Domínguez, el gimnasio y los servicios de cafetería.

Gracias al carácter lúdico del evento, los prospectos se empaparon de economía social, emprendimiento con pertinencia social e innovación, ejes sustanciales de la educación jesuita; a su vez, pudieron inscribirse en breves talleres departamentales para explorar sus áreas de interés. Con presentaciones remotas de Reik y Humbe para amenizar, los organizadores explicaron que la moraleja del evento es el aprendizaje a través de la colaboración.

Estudiar en la incertidumbre

Dar el paso a la educación superior con la covid-19 al asecho no es sencillo. De acuerdo con el INEGI, más de cinco millones de mexicanos interrumpieron sus estudios en el último año y medio. Durante una conferencia híbrida, el Mtro. Daniel Garza Torres, académico de la Ibero Puebla, interactuó con un foro de estudiantes y padres de familia para conocer sus experiencias pandémicas y cómo han hecho frente a la incertidumbre. 

Históricamente, las personas han rechazado el dolor al percibirlo como un sinónimo de ignorancia, impureza o debilidad. No obstante, una de las principales enseñanzas del tiempo actual ha sido a reconocer el sufrimiento propio y ajeno. “Hemos aprendido que el dolor no se comparte porque todos vivimos lo mismo, y no. En ocasiones, el encuentro humano nos ayuda a entender”.

Los adolescentes que tomaron la palabra coincidieron en la importancia de contar con personas que escucharan sus inquietudes y necesidades durante el clímax del encierro. Este tipo de acompañamientos, explicó Daniel Garza, son fundamentales para hacer frente al cambio, como es el inicio de la vida universitaria. Valorar las vulnerabilidades propias y de los demás impulsa uno de los aprendizajes urgentes para la pospandemia: sanar en comunidad.

El psicoterapeuta convocó a los futuros estudiantes de la IBERO Puebla a aferrarse a causas sociales que los apasionen, despojándose del miedo para dejarse interpelar por las realidades, muchas veces dolientes, de otros.“No se trata de hacer lo que te toca; ‘ya te toca estudiar’. Se trata de generar alianzas para construir en conjunto, de no creerte el cuento de que tú podrás solo”.