Un comité del Senado de Brasil acusó al presidente Jair Bolsonaro de nueve delitos por su gestión de la pandemia de covid-19, la cual ha provocado la muerte de más de 604 mil personas en el país.

Los crímenes imputados son: prevaricación, charlatanería, epidemia que tuvo como resultado la muerte, infracción a las medidas sanitarias preventivas, uso irregular de fondos públicos, incitación al crimen, falsificación de documentos, crímenes de responsabilidad, exterminio, persecución y otros actos inhumanos.

De acuerdo con Randolfe Rodrigues, presidente de la Comisión de Investigación Parlamentaria del Senado (CPI, por sus siglas en portugués), estos delitos sumarían cien años de prisión.

El documento de más de mil 100 páginas, señala en total a 66 funcionarios, exfuncionarios y empresarios relacionados con el manejo de la pandemia, destacando: Marcelo Queiroga, actual ministro de Salud; Ernesto Araújo, ministro de Relaciones Exteriores; José Ricardo Santana, exsecretario de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria; así como Flávio (senador), Eduardo (diputado) y Carlos Bolsonaro (concejal), hijos del presidente.

En el reporte destacan que el médico Flávio Cadegiani hizo estudios con el fármaco proxalutamida, por lo que lo acusaron de utilizar seres humanos como conejillos de indias.

Asimismo, acusaron al mandatario de demorarse en adquirir vacunas, pues en 2020, la firma Pfizer ofreció 70 millones de dosis, pero el gobierno ignoró la oferta. Señalando que implementó un esquema de corrupción para desviar fondos destinados a comprar dosis.

El senador Omar Aziz, recordó que ningún ciudadano está por encima de la ley, lo cual incluye a Bolsonaro, por lo que será investigado por las pruebas de los crímenes en su contra.

El informe se votará el próximo 26 de octubre entre los 11 senadores de la comisión en la que la oposición tiene mayoría, así mismo, impulsarán la apertura de un proceso de juicio político.

Sin embargo, la decisión de presentar cargos queda en manos del fiscal general de Brasil, Augusto Aras, quien fue designado por Bolsonaro y es su aliado, por lo que, en caso de no lograr avances en las instancias de su país, los senadores acudirán a la Corte Penal Internacional.

Con información de Excélsior.