Por instrucción de la ONU el Estado mexicano ofreció una disculpa pública al joven Arturo Medina Vela, quien padece una discapacidad y fue víctima del atropello de las instituciones de justicia, al pasar cuatro años en prisión por un delito que no cometió.

Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación (Segob), ofreció una disculpa pública en nombre del gobierno de México por las faltas cometidas en su contra hace diez años, destacando que es el primer acto de reconocimiento de responsabilidad internacional para personas con discapacidad.

“A nombre del Gobierno de México, te ofrezco una disculpa sin condición alguna, por los hechos que te afectaron a ti, a tu mamá, a tu familia. Una disculpa por los agravios que significaron la falta de garantía para acceder a la justicia plenamente ante la autoridad judicial en la Ciudad de México y una disculpa pública por el trato degradante que significó la forma en que la autoridad de procuración e impartición de Justicia de la Ciudad de México incurrió en tu agravio hace una década”, expresó el funcionario.

Informó que el Comité de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó a México iniciar transformaciones en sus leyes para garantizar el acceso a la justicia a personas con discapacidad y permitirles gozar de la misma capacidad jurídica que cualquier otro mexicano.

Señaló que el Estado mexicano debe redoblar esfuerzos para que sus instituciones realicen los ajustes necesarios a través del diseño e implementación de políticas públicas pertinentes en materia de discapacidad.

En septiembre del 2011, Medina Vela, de entonces 21 años de edad, fue detenido en las calles de la Ciudad de México por policías que lo acusaron del robo de un automóvil, aunque Arturo no sabía manejar, además de que no había denuncia alguna por ese supuesto delito.

Junto con él, fueron detenidos otros cuatro jóvenes no discapacitados, quienes lograron su inmediata libertad, pero Arturo fue encarcelado por cuatro años en el Centro Varonil de Readaptación Psicosocial, adjunto al Reclusorio Sur, donde llevan a varones con discapacidad intelectual o psicosocial.

 

Con información de El Universal