Representantes diplomáticos de 11 países latinoamericanos condenaron la subasta de 324 piezas arqueológicas provenientes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá y Perú, que se planean ofertar en la casa Gerhard Hirsch Nachfolger, en Múnich, Alemania.

Jesús Ramírez Cuevas, vocero de la presidencia de México, reprobó la subasta a pesar de la denuncia del gobierno de México y llamó a detener el tráfico ilícito del patrimonio cultural.

Francisco Quiroga, embajador de México en Alemania, señaló que hay indicios de que las piezas de arte precolombinas fueron extraídas de México de forma ilegal.

“Las pesquisas que hemos realizado por parte de México y todos los embajadores aquí presentes, permiten comprobar que ninguna de las piezas ha sido exportada legalmente, es decir son producto del tráfico ilegal con fines comerciales”, dijo.

En conferencia de prensa, representantes del Grupo Regional de América Latina y el Caribe (Grulac) fijaron una postura común para asegurar la protección del patrimonio arqueológico latinoamericano en todo el mundo.

El objetivo oficial de la reunión, además de exigir la suspensión de la subasta, fue reconocer el enfoque legal y moral de la extracción y comercialización de patrimonios arqueológicos.

El 11 de septiembre, a manera de protesta, el embajador Francisco Quiroga envió una carta a la propietaria de la casa de subastas Gerhard Hirsch Nachfolger, para expresar su inconformidad sobre la situación.

En ella señaló que con estas acciones el patrimonio histórico y cultural de México es sacado de contexto, anulando el valor de la cosmogonía de las civilizaciones que las elaboraron e impidiendo la socialización del conocimiento histórico que aportan.

Con información de Excélsior