Morena otra vez se quedará sin dirigente en Puebla y se espera que en dos semanas se designe un delegado con funciones de presidente, mientras tanto, Aristóteles Belmont Cortés estará a cargo del partido de forma provisional.

Así lo anunció este viernes en entrevista el diputado local Edgar Valentín Garmendia de los Santos, quien tuvo que dejar la dirigencia estatal para asumir su curul plurinominal en el Congreso local.

El ahora exsecretario General del partido explicó que el martes dejó la dirigencia y ya está listo para el proceso entrega-recepción con el nuevo líder estatal, el cual también estaría de forma provisional, pues dijo que solo estaría en funciones alrededor de un año.

Por ello anunció que el actual secretario de Organización, Aristóteles Belmont Cortés, estará al frente del partido mientras el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) realiza el nombramiento de un delegado presidente.

Garmendia de los Santos enfatizó que la decisión de quién ocupará la delegación recae totalmente en la dirigencia nacional, ya que para este proceso no hay ternas ni un proceso en específico.

El diputado consideró que la persona al frente del partido debería ser alguien imparcial, cercano a la gente, que conozca el territorio poblano, los estatutos del partido y que sepa cómo trabajan las dirigencias estatales.

En los últimos tres años la dirigencia de Morena ha estado envuelta en conflictos e inestabilidad, pues el último presidente electo democráticamente fue Gabriel Biestro Medinilla, para el periodo 2015-2018, pero meses antes de concluir su gestión dejó el cargo también para asumir una diputación plurinominal.

Tras su salida llegó como delegado en funciones de presidente estatal Mario Bracamonte González, quien fue destituido en febrero de 2020, pero a la fecha se autodenomina como delegado, a pesar de que ha perdido varias impugnaciones contra su destitución.

Tras su destitución el secretario General Garmendia de los Santos asumió la conducción del partido, pero ahora tuvo que renunciar porque los estatutos de Morena impiden ejercer un cargo partidista y uno de elección popular al mismo tiempo.