De las 378 plantas tratadoras de aguas residuales registradas en Puebla  sólo el 37 por ciento operaron durante el año pasado, según el tercer informe del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

La cantidad de espacios enfocados al cuidado del agua cambió casi cada año desde 2008. Ese  año las autoridades federales registraron la existencia de 115, posteriormente las cifras fueron creciendo de manera paulatina.

Destaca que antes de 2019 no había más de 149 plantas tratadoras en la entidad y para 2020 hubo un aumento del 154 por ciento, lo que no significó que todas operaran para limpiar el agua residual.

Aunque Puebla tuvo la cantidad más alta de plantas tratadoras de aguas residuales en 2020, también fue el año en el que hubo un menor porcentaje de instalaciones que funcionaran, mientras que en otros años había menos instalaciones pero un porcentaje mayor funcionaba.

En  2010 las autoridades contabilizaron 120 plantas tratadoras de aguas residuales en Puebla pero sólo el 62 por ciento funcionaba y  fue el porcentaje más alto en los últimos años, conforme con las cifras oficiales.

En el reporte del gobierno federal se detalla que durante 2020 se trataron 3 mil 934.1 litros de agua por segundo en Puebla, cifra similar al del año previo en el cual se trataron 3 mil 592 litros por segundo.

En entrevista, Raciel Flores Quijano, director del área de Química de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), explicó que las plantas tratadoras son importantes porque ayudan a no dañar los cuerpos de agua como los ríos, barrancas, lagos e incluso el mar.

La limpieza del agua permite que las especies sobrevivan en los espacios naturales, peces como la trucha y el róbalo no pueden vivir en espacios con altos niveles de contaminación, aunque hay otras como la carpa, la tilapia y la mojarra que son más resistentes.

Dijo que no todas las empresas tienen la obligación de tratar sus aguas, lo que se determina de acuerdo con sus actividades pues si generan contaminantes no permitidos en las normas deben optar por contar con este tipo de elementos.

El docente lamentó que no haya más conciencia respecto al cuidado del agua en la entidad pues aunque en los últimos 30 años se hicieron esfuerzos y se invirtió mucho dinero, cuerpos de agua como Valsequillo, el río Atoyac y el Alseseca, cada día se deterioran más.