Tras un mes de espera para que la semilla germine, esta semana comenzó la plantación del “máximo”, para que a partir de mediados de octubre se pueda iniciar la cosecha de la flor de muerto en el municipio de Atlixco.

La siembra y corte de flor de cempasúchil, moco de pavo, entre otras, es una de las actividades con mayor derrama económica para la región. En ella se involucran 2 mil 500 familias propietarias de las 500 hectáreas pero que a su vez generan en contratación de peones, generando más de 30 mil empleos, a dichos peones diariamente se les da una paga de 200 a 300 pesos.

Felipe Lázaro Ronco, propietario de algunas hectáreas en el ejido de San Diego Acapulco, comentó que pese a la gran labor que representa la flor de muerto si es redituable, ya que es la única cosecha en todo el año que les permite tener el ingreso de una forma abundante y rápido para garantizar un buen fin de año.

Los productores de la flor prefieren venderla por maleta que darle un uso, debido a que esta planta sirve para alimentar a los pollos, pero el precio que ofrece los productores avícolas es muy bajo, aseguraron.

Se espera que este año la derrama económica supere los 90 millones de pesos, cifra baja en el 2020 debido a la contingencia sanitaria y que poco a poco se recupere el monto de 120 millones de pesos que año con año antes de la pandemia se obtenía.