El periodista Al-Sheikh, productor del canal catarí Al Jazeera Mubasher, fue detenido por autoridades egipcias en el aeropuerto Internacional de El Cairo tras ser acusado de “difundir noticias falsas” y, hasta el momento, permanece encarcelado.

El canal informó que la Fiscalía de Seguridad del Estado ordenó encarcelar durante 15 días a Al-Sheikh con la acusación de difundir noticias falsas. Sheikh fue arrestado después de un largo interrogatorio sobre su trabajo en Al Jazeera.

El periodista fue detenido por las autoridades al aterrizar el 1 de agosto en el aeropuerto internacional de El Cairo, donde pretendía pasar las vacaciones con su familia después de permanecer durante un tiempo en Doha, donde tiene su sede la cadena en la que trabaja.

Unos días antes del arresto de Sheik, apareció en redes sociales una grabación de audio de él invitando a una entrevista a Abdel Nasser Salama, un columnista egipcio. En la grabación hablan sobre la crisis por la construcción de una presa en el Nilo.

Salama fue arrestado el mes pasado por una publicación de Facebook en la que pedía al presidente egipcio Abdel Fattah que renunciara por su incapacidad para evitar que Etiopía procediera con la construcción de la presa.

Ongs condenan detención

Ante la detención del periodista, diversas organizaciones no gubernamentales condenaron el hecho y las recientes acciones del Gobierno Egipcio en contra de los periodistas.

La organización Freedom Initiative denunció que el arresto del periodista se da pues el gobierno egipcio está involucrado activamente en silenciar la prensa.

En la misma línea, la organización International Press Institute (IPI) hizo un llamado a las autoridades egipcias para que liberen inmediatamente a Al Sheikh.

Scott Griffen, subdirector del IPI, dijo en un comunicado: "El perturbador arresto de Al Sheikh sigue un patrón de detención arbitraria de periodistas en Egipto que cubren historias que no son del agrado del Gobierno".

Persecución contra periodistas

Según los datos recopilados por el IPI como parte de su campaña #PressEgypt, más de 60 periodistas se encuentran actualmente detenidos en Egipto, país que se ha convertido en uno de los mayores carceleros de periodistas del mundo.

A los periodistas detenidos en Egipto con frecuencia se les niegan las garantías procesales y, en algunos casos, se les encarcela sin cargos ni juicio.

La detención del periodista se produce tan solo seis meses después de que su colega Mahmud Husein, también reportero de Al Jazeera, fuera liberado tras más de cuatro años en prisión.

Otros 3 periodistas del canal catarí fueron detenidos en diciembre de 2013 y sentenciados a penas de entre siete y diez años de prisión por el mismo delito, aunque fueron puestos en libertad en 2016.

Según la IPI, actualmente más de 60 periodistas están detenidos en Egipto en la que es considerada "una de las mayores cárceles del mundo de periodistas".