National Geographic dio a conocer la historia de una morsa que se extravió, luego de que se quedara dormida sobre un iceberg que se desprendió de la costa del Ártico, apareciendo en Irlanda.

El suceso ocurrió en el mes de marzo, sin embargo, la revista ha revivido el suceso. De acuerdo con lo señalado, una niña de cinco años encontró a la morsa llorando en una costa de Irlanda, lo cual les causó gran sorpresa, ya que no es común el avistamiento de esta especie.

El acontecimiento llamó la atención de los medios locales, por lo que, rápidamente, se volvió viral en redes sociales, donde se detalló lo siguiente:

“Muireann Houlihan, de cinco años, estaba paseando con su padre Alan cuando vieron lo que pensaban que era una foca, ¡pero rápidamente se dieron cuenta de que era una morsa! ‘Fue increíble. Una verdadera aventura. No podíamos creer lo que veíamos. Es algo único en la vida’, dijo Alan, quien tomó estas fotos.”

Los expertos señalaron que es común que estos animales duerman largo tiempo, luego de una jornada de caza y que, lo más probable es que se haya quedado dormida sobre un iceberg del Círculo Polar Ártico, el cual se alejó de su hogar, dejándola varada en las costas irlandesas.

En entrevista para The Independent, el biólogo Kevin Flannery determinó que, por la longitud de sus colmillos (30 centímetros), se trataba de una especie joven, pues en los más adultos, llegan a alcanzar hasta un metro de longitud.

“Yo diría que lo que sucedió es que se quedó dormido en un iceberg y se fue a la deriva, y luego se fue demasiado lejos, en el Atlántico medio o en algún lugar así, posiblemente en Groenlandia. […] después de viajar miles de millas, es probable que la morsa esté exhausta y hambrienta”, detalló el biólogo Flannery.

De tal manera que, el cambio climático pudo ser el causante de este fenómeno, el cual puede volverse común, debido a las condiciones ambientales actuales.