El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta criticó el desplegado firmado por 300 profesores de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) en el que pidieron la liberación del campus y reprochó que no se hayan manifestado ante el saqueo en la Fundación Jenkins.

Los académicos publicaron ayer un desplegado en el que demandan restablecer las condiciones de estabilidad antes de ser intervenida por la policía estatal.

El mandatario refirió no haber leído el documento, pero pidió a cada uno de los profesores  “que revisen si lo que hubo en la Fundación Mary Street Jenkins era legal”, porque hubo desvío de recursos económicos al extranjero.

“Señores académicos, ustedes no son cómplices de Luis Ernesto Derbez. No voy a opinar porque no conozco el desplegado. Yo lo que deseo es una salida negociada y legal, siempre legal”, declaró.

En el documento, los académicos denunciaron la toma violenta de las instalaciones desde el pasado 29 de junio y externaron su preocupación por el daño al prestigio de la universidad.

 El gobernador Barbosa dijo que para el gobierno estatal se trata de un tema de legalidad –la situación financiera de la Fundación Jenkins- del que “nadie opinó nada” desde 2013.

“¿Cuándo se sacó un desplegado para que no se saqueara a la universidad? Silencio. La moral del silencio: nadie dice nada, todos callados. No. La obligación de una autoridad es cumplir y hacer cumplir la constitución, la particular del estado y las leyes de las que ambas emanen”, señaló.

Barbosa declaró que sólo la legalidad determinará quién tiene el control de la institución.

Actualmente el nuevo patronato tiene a su cargo el inmueble, pero el control financiero está a cargo de la Fundación Mary Street Jenkins.