En San Andrés Cholula, el gobierno federal capturó a Diego Jiménez Martínez, de 27 años y con estudios hasta séptimo semestre de Ingeniería Mecánica, que preparaba un dron con explosivos para el cártel de Santa Rosa de Lima, en Guanajuato.

Autoridades federales confirmaron que la organización criminal que lideraba José Antonio Yepes “El Marro”, actualmente preso, planeaba atacar con esos drones la sede de la Fiscalía estatal de Guanajuato.

El gobierno federal decidió cancelar un operativo en el que interceptaría la entrega de dos drones en una carretera y optó por catear los domicilios y detener a los dos jóvenes que preparaban los equipos en abril de 2020.

En San Andrés Cholula, Puebla, fue capturado  Diego Jiménez Martínez, de 27 años y con estudios hasta séptimo semestre de Ingeniería Mecánica. En Morelos fue detenido Rogelio Juan Luna Villa, de 26 años y con séptimo semestre de Ingeniería Civil, según información del diario Reforma que no precisa las instituciones educativas de los detenidos.

El Centro de Investigación InSight Crime destaca cómo los cárteles reclutan a especialistas para construir minisubmarinos con GPS que son utilizados para entregas internacionales de drogas en mares y ríos, según la misma información.

El 6 de enero de 2020, agentes de la Secretaría de Marina interceptaron un minisubmarino hechizo en la costa de Oaxaca con 106 paquetes de cocaína en su interior.

Con drones monitorean a las autoridades

Grupos criminales también han colocado circuitos cerrados de videovigilancia en zonas metropolitanas como la de Monterrey, así como en Nuevo Laredo y Reynosa, para monitorear el movimiento de las autoridades en la zona.

El primer sistema de espionaje, que incluía además antenas de radiocomunicación, fue detectado por la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León en comercios de zonas marginadas de la capital del estado.

Muy al estilo de las naciones que hacen desfiles militares para demostrar su poder de fuego, el Cártel Jalisco Nueva Generación exhibe en territorios bajo su control en Michoacán sus camionetas armadas y blindadas tipo “monstruos” para aterrorizar a los cárteles enemigos.