La empresa Rellenos Sanitarios (RESA SA de CV), que tiene en la capital concesionada el servicio de disposición final de los residuos sólidos opera de manera irregular e incumple algunas normas nacionales en el tratamiento de la basura.

Así lo revelaron Luz Rosillo Martínez Augusta Díaz de Rivera, regidoras de Acción Nacional (PAN) quienes presentaron ante los miembros del Cabildo, que preside la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, un informe con todas las anomalías que se detectaron durante la revisión del contrato,  en solicitudes de información y los reportes del Organismo Operador de Limpia.

Lo anterior porque en próximas fechas la concesión del relleno sanitario deberá de renovarse y “la toma de las decisiones afectará la prestación del servicio en los próximos 15 años”.

De acuerdo con las regidoras, la concesión a RESA SA de CV fue otorgada inicialmente por 15 años, en donde los primeros 3 años no realizó construcciones para cambiar o mejorar las instalaciones o procesos en el tratado de los residuos.

“El proyecto original había contemplado su operación por 10 años, de 1995 a 2005 y fue hasta el año 2008 que se otorga la prórroga anticipada de la concesión con un nuevo proyecto”.

Aunado a lo anterior, la empresa operó otros 7 años sin cumplir con la NOM-083-SEMARNAT-2003, que la obliga a regularizar y certificar su operación.

No cumple con las reglas de operación

Durante el 2012, RESA obtiene un dictamen emitido por un auditor certificado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) que observó el incumplimiento de 5 reglas, además de incumplimiento parcial de otro más.

Entre este aspecto destaca que no cumple con la Regla 6.1.4Sitio, que refiere que no debe ubicarse en fracturas o fallas geológicas.

“El RESA se encuentra sobre el Sistema de Fracturamiento en el Valle de Puebla, por lo que no es factible aprobar un proyecto que comprometa más peso y volumen al sitio. El riesgo de derrumbarse es real, no podemos inventar cerros donde la naturaleza no los puso, la situación tiene un límite”, alerta el reporte.

También no cumple con la Regla 7.5. Construcción, que indica que la empresa no tenía un área de emergencia.

“En 2012 la Unidad A presentaba un deslizamiento, por lo que para realizar los trabajos se requería de un área para disponer de los residuos sólidos urbanos que llegaran durante ese tiempo. Situación que se repitió el año pasado (2020), cuando fue cerrado por problemas laborales, los residuos sólidos urbanos se llevaron a Tepeaca”.

En lo que corresponde a la Regla 7.11.3. Monitoreo de lixiviados, las regidoras del PAN encontraron que la empresa “no cuenta el programa de monitoreo, no había construido los dos pozos de verificación y no monitoreaba la noria autorizada temporalmente”.

“Cumple parcialmente con la Regla 9.3. Clausura, que es relativo al programa de mantenimiento de posclausura”.

Mientras, no cumple con la Regla 11 al no tener un plan de regularización.

“La NOM-083 entró en vigor en 2004, RESA no elaboró un plan de regularización, durante 7 años, con lo que demuestra la falta de conocimiento o el poco interés en el cumplimiento de la normativa”, denuncia el informe.

También incumple parcialmente con la Regla 7.8.1. Lodos, después de que no en todos los casos cuentan con análisis de laboratorio y hasta ahora se desconoce el volumen sí en el lugar hay productos con residuos peligrosos.

Hay manejo inadecuado de residuos

El resolutivo del Informe Preventivo de Impacto Ambiental (RIPIA) emitido por la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial el 10 de junio de 2013, concluyó  que el RESA debe cumplir 25 condicionantes para seguir operando, aunque 7 años después, incumple o cumple a medias con la mayoría.

Adicionalmente la empresa tuvo una serie de observaciones como la falta del programa interno de Protección Civil y Bomberos; el programa de reforestación; nula capacitación del personal en los diferentes procesos que se realizan.

Además de manejo inadecuado de residuos peligrosos en la planta de separación, elaboración de un programa de seguridad e higiene para el personal durante la construcción, falta de cumplimiento de la NOM referente a las instalaciones eléctricas.

La empresa prometió que si tenía durante 15 años más la concesión realizaría la construcción de una planta de incineración de los residuos sólidos urbanos  para reducir el volumen de emisiones de gas de efecto invernadero a la atmósfera y se generaría energía eléctrica, pero el proyecto nunca se realizó.

En tanto, en las reuniones  de trabajo la empresa ofrece la ampliación de la celda C y la reubicación de las torres de alta tensión de CFE, sin mencionar el proyecto pendiente.

Ante esta situación, el RESA ya “no puede considerarse un sitio adecuado para la disposición final de residuos, toda vez que se encuentra sobre el Sistema de Fracturamiento en el Valle de Puebla, por lo que no es factible aprobar un proyecto que comprometa más peso y volumen en ese mismo lugar”.

En tanto, la persona moral RESA S.A. de C.V. no ha acreditado haber cumplido cabalmente con las obligaciones establecidas en el Contrato de Concesión y los Convenios por lo que la Ley Orgánica Municipal y el Código Fiscal y Presupuestario para el municipio de Puebla no pueden ampliar su contrato ni existe confianza que cumpla sus nuevas propuestas.

“Ante el sufrimiento generado por la pandemia mundial del Covid en la que todavía estamos inmersos. Diversos especialistas consideran que la mutación genética de los murciélagos a causa del cambio climático en Wuhan desencadenó la pandemia. El manejo deficiente del relleno sanitario ocasiona la contaminación del agua subterránea y la calidad del aire a causa del metano.

 Salvemos a nuestras familias de las enfermedades, evitemos el dolor de los poblanos, tengamos el valor de vislumbrar un desastre y decirlo fuerte y claro, cuidemos la ciudad que amamos, el planeta que vivimos. Todo lo que necesitamos hacer es cumplir con nuestra obligación”, finaliza el documento que respalda toda la coordinación de regidores del PAN.