Al menos 25 personas murieron por las lluvias torrenciales que provocaron desprendimientos de tierra e inundaron Zhengzhou, una ciudad del centro de China, provocando devastación en calles, casas, edificios e incluso el Metro, donde los vagones quedaron inundados con usuarios en su interior.

El presidente Xi Jinping describió la situación como "extremadamente grave" y las medidas de control de las inundaciones entraron en una "fase crítica", informaron los medios estatales.

Unas 200 mil personas fueron evacuadas de Zhengzhou, informaron los funcionarios del gobierno local, mientras que por el momento los soldados dirigen las tareas de rescate en esa ciudad de más de 10 millones de habitantes, donde el equivalente a la lluvia media de un año cayó en solo tres días.

Las precipitaciones en la región fueron las más intensas desde que se empezaron a registrar datos hace 60 años. Según los científicos, el cambio climático está empeorando las inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo.

Las tormentas sumergieron el metro de Zhengzhou a última hora de ayer, causando 12 muertos y cinco heridos.

Las imágenes en las redes sociales mostraban a los pasajeros conmocionados luchando contra la rápida subida de las aguas dentro de un vagón. Los socorristas abrieron el techo del vagón para poner a la gente a salvo, informaron medios locales.

Al menos cuatro personas murieron en la cercana ciudad de Gongyi, donde se derrumbaron casas y muros, según la agencia oficial Xinhua, que explicó que las lluvias habían provocado múltiples desprendimientos de tierra. Miles de personas de Zhengzhou buscaban información sobre sus familiares en las redes sociales.

Con información de Milenio