“Marcelo Ebrard Casaubon abrió, sin tapujos, sus aspiraciones presidenciales para 2024: hay que apoyar al presidente; él tuvo la gentileza de incluirnos en la lista de los aspirantes al Poder Ejecutivo, y hay que tomarle la palabra”

Así lo cuenta el columnista Salvador García Soto en su colaboración para el diario El Universal en la que  narra que Ebrard pidió “apoyar al presidente, porque en la medida que le cumplamos al presidente, tendremos posibilidades de competir con nuestro proyecto político. Si el presidente ya fijó las reglas, vamos a entrarle”.

Una comida en una casa de Ocoyoacac, Estado de México, fue el escenario del destape de Ebrard, el sábado pasado, ante colaboradores suyos de la SRE, diputados y diputadas de Morena y amigos que acudieron a la comida convocada ex profeso para hablar de la sucesión presidencial que adelantó López Obrador.

Según la narración de García Soto, luego de que unas 12 personas hablaran del tema y de su apoyo a Ebrard, el canciller mexicano “tomó la palabra para dejar en claro que sí piensa competir por la nominación presidencial de Morena y pidió a sus cercanos que no se confundan y sigan trabajando porque esa es la mejor forma de construir un proyecto político: no hay que dejarnos confundir con el tema de la Línea 12. Nos querían sacar a la mala con eso, pero no podrán. Es muy claro que quisieron resolver lo que pasó ahora (el derrumbe donde murieron 26 personas en Tláhuac) con supuestos errores de hace 12 años. Vamos a seguir trabajando, con prudencia, con eficacia. La mejor manera de competir es sacando la chamba que nos pida el presidente”.

 Entre los 150 asistentes a la comida estuvieron el subsecretario para América Latina y El Caribe, Maximiliano Reyes; el director de la Unidad de Administración y Finanzas, José Antonio Domínguez Carballo, entre otros; además de senadoras de Morena como  Malú Micher y Bertha Caraveo;  el diputado federal electo por el PVEM, Horacio López CasarínDaniel Sibaja, diputado electo al Congreso mexiquense;  exdiputados como Juan Carlos Natale y dirigentes sociales como Agustín Guerrero, exlíder del STUNAM y Ángel Ávila de la Paz, dirigente del Movimiento Progresista de Guerrero.