Uriel, un trabajador de 22 años de edad que gana 300 pesos al día, toma dos camiones diarios para llegar y regresar de su trabajo y cuando debe acudir a la escuela toma dos camiones más para arribar a su destino.

Su rutina representa un gasto diario de 34 pesos, más del 11 por ciento de lo que gana; los fines de semana utiliza transporte privado para salir con su esposa e hija y gasta aproximadamente 200 pesos en este servicio, el 13 por ciento de sus ingresos semanales.

De acuerdo con el Índice Nacional de Precios del Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Puebla ha mantenido una inflación sostenida desde febrero de 2021 en el rubro de transporte.

Llegó a ser de 12.19 por ciento en mayo, lo que contrasta con la inflación general registrada en el mismo mes que se ubicó en 6.33 por ciento, 3 puntos porcentuales por arriba de la inflación nacional.

La situación se agudiza en el caso de Eduardo, taquero de 41 años, que gana aproximadamente 400 pesos al día y tiene un gasto diario de 51 pesos en transporte público ya que sus tres hijos lo utilizan para ir y volver de la escuela.

Además, para su trabajo utiliza una camioneta de cuatro cilindros que consume 500 pesos semanales de gasolina, por lo que al día gasta 122 pesos en transporte, aproximadamente, es decir, 30 por ciento de sus ingresos.

El precio de la gasolina ha aumentado 10 por ciento en julio de 2021, con respecto al mismo periodo de 2020, según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), este incremento ha afectado al sector transporte, pues es el principal combustible que usa.

El aumento en el precio del transporte ha afectado a más familias poblanas, como en el caso de Claudia, mujer de 45 años de edad que se dedica a la compra y venta de ropa, y tiene ingresos aproximados de 200 pesos al día. Utiliza el transporte público hasta cuatro veces diarias para hacer las entregas de sus productos y gasta el 17 por ciento de lo que gana, es decir, 34 pesos.

Además, cuando Claudia debe llevar a su padre al doctor, toma dos o tres transportes privados de compañías como DiDi y Uber, gastando aproximadamente 50 pesos en cada viaje que no rebasa los 15 minutos desde su casa. Este gasto representa 15 por ciento de sus ingresos semanales, por lo que afirmó resentir los aumentos inflacionarios que, en definitiva, afectan su economía familiar.

Usuarios de plataformas como DiDi y Uber han acusado mediante redes sociales el aumento de los precios del servicio debido a la tarifa dinámica que imponen las plataformas, sujetas a la oferta y la demanda.

A lo anterior se suma la baja de conductores que presentan las empresas ante la pandemia de Covid-19 que causa menor disponibilidad y mayores tiempos de espera para poder abordar un vehículo.