Daniel Lizárraga, periodista mexicano editor del periódico electrónico El Faro, fue expulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. La noticia fue confirmada por Carlos Dada, fundador y director del medio, quien explicó que el periodista recibió el miércoles la orden de salir del país.

Dada indicó que agentes del Estado acudieron ayer a la casa de Lizárraga y le dieron cinco días para abandonar el país, ya que el gobierno le había negado su permiso de trabajo, porque no ha podido demostrar que es periodista. También dijo que la medida representa “una forma más de acoso contra nosotros y un intento más por limitar nuestro ejercicio periodístico”.

Daniel Lizárraga es maestro de la Fundación de periodismo Gabriel García Márquez, cuenta con una larga trayectoria en Proceso, Aristegui Noticias o el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), y es reconocido por sus investigaciones contra la corrupción, que revelaron casos grandes de la corrupción en México.

César Castro Fagoaga, recientemente nombrado presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador, reaccionó a la noticia y aseguró que la intención del gobierno de Bukele es limitar el trabajo periodístico: “La intención es limitar el ejercicio periodístico. No lo lograrán. Lo condenamos”, dijo.

Esta misma semana, la Fiscalía General de la República ha citado a periodistas de El Faro para realizar "diligencias de investigación" relacionadas con las medidas cautelares que ordenó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para proteger la seguridad de los periodistas del medio, tras las denuncias hechas por el acoso que el gobierno de Nayib Bukele ha tenido en su contra.

En febrero pasado, la CIDH otorgó medidas cautelares a 34 miembros de El Faro, tras determinar que existían indicios según los cuales “los derechos del personal están en riesgo y la situación es de gravedad”; a través de estas medidas, el organismo ordenó al Estado salvadoreño a que adopte "medidas para preservar la vida y la integridad" de los trabajadores.

El Faro ha denunciado con insistencia las agresiones que el gobierno de Bukele le ha lanzado, las cuales incluyen: bloqueos a conferencias de prensa; amenazas de instituciones de Gobierno que han dificultado el trabajo periodístico de fiscalización y rendición de cuentas; campañas de desprestigio a través de artículos anónimos publicados en medios de comunicación bajo tutela del Estado; estigmatización y acoso en las conferencias de prensa; seguimientos a periodistas y auditorías a la contabilidad del periódico que exceden lo tributario.