El nuevo patronato de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) denunció ante la Fiscalía General de la República al rector Luis Ernesto Derbez Bautista por delincuencia organizada y lavado de dinero, y así como por administración fraudulenta, delito fuero común; el rector respondió que la toma de la universidad no “no propiciará que renuncie al cargo” y dijo que entre los denunciados hay dos personas que ya perdieron la vida, lo que pone en duda los juicios interpuestos.

La mañana de este 6 de julio, una semana después de que la fuerza pública tomara la universidad, Rodrigo Gurza, abogado del nuevo patronato, informó que las denuncias contra personal de la UDLAP, entre ellos el rector, son por desvío de recursos, uso de factureras y fraude.

La UDLAP fue tomada como parte de las investigaciones que se siguen a la Familia Jenkins, que controlaba la universidad, una de las dos instituciones de Puebla que aparecen entre las mejor evaluadas, a nivel mundial, por el QS World University Rankings de la compañía británica Quacquarelli Symonds.

El 29 de junio, la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Beneficencia Privada, organismo del gobierno de Miguel Barbosa Huerta, entregó el patronato a Horacio Magaña Martínez y Adalberto Ramos, este último anunció que harían auditorías.

El patronato interpuso demandas contra el rector; Mónica Ruiz Huerta, vicerrectora Administrativa; Mario Vallejo Pérez, vicerrector de Finanzas y Desarrollo Institucional; y Jesús Salvador Mijangos Patiño, director de Asuntos Jurídicos.

Además, Alejandro González Muñoz y Virgilio Rincón Salas como representantes de la Fundación Mary Street Jenkins, y Carlos Román Hernández de la Fundación Bienestar de Filantropía.

De la familia la denuncia es contra Juan Guillermo Jenkins, Elodia Sofía de Landa, Roberto Jenkins de Landa, Margarita Jenkins de Landa, Juan Carlos Jenkins de Landa, María Elodia Jenkins de Landa y Manuel Mestre Martínez.

Una de las denuncias es por robo de documentos y equipo de cómputo, ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

La segunda por delincuencia organizada y lavado de dinero; y la tercera es por administración fraudulenta y fue ante la Fiscalía General de Puebla.

Rodrigo Gurza dijo que Derbez encabezaba movimientos financieros para sacar recursos de la universidad; en 2014, agregó, Virgilio Rincón transmitió todos los activos de la Fundación Mary Street Jenkins y de la UDLAP para “mandarlos a Aguascalientes, después a Jalisco y finalmente Panamá”.

“En Panamá se constituyó un fideicomiso cuyos beneficiarios finales son la familia Jenkins, que formaban parte del patronato y están prófugos de la justicia”, agregó.

De acuerdo con el abogado, Derbez tenía acuerdos con la familia Jenkins para desviar recursos mediante la creación de hasta cinco empresas. No descartó que se gire una orden de aprehensión en su contra.

Agregó que los recursos fueron transferidos de las cuentas de la UDLAP y los pagos eran autorizados por la Vicerrectora Mónica Ruiz, a petición del rector, ambos socios de las empresas beneficiarias”.

Adalberto Ramos, secretario del patronato, señaló que estas anomalías representarán la destitución del rector Luis Ernesto Derbez.

Derbez: acusar es fácil

Hoy dijeron que hay una denuncia en mi contra y otras personas, lo que nunca se dijo es que entre esas personas están dos que fallecieron: el señor Manuel Mestre Martínez y el señor Guillermo Jenkins Anstead”, dijo la tarde de este 6 de junio, el rector Derbez Bautista.

Rechazó ser parte de una red de delincuencia organizada, como lo acusó el nuevo patronato nombrado por la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Beneficencia Privada.

Hacer en tres días una auditoría con resultados, agregó, “es no ser profesional (…) hay una campaña de mentiras en mi contra y en contra de las autoridades de la universidad”.

Acusar es fácil y comprobar es complejo. Veremos qué ocurre, pero yo no tengo ninguna preocupación (…) ellos pueden decir muchas cosas, están equivocados y confunden”, agregó.

Las fundaciones de la UDLAP y Mary Street Jenkins son totalmente diferentes, por lo que no hay argumento legal para tomarla, “tenemos dos suspensiones que impiden nombrar un nuevo patronato”, señaló.

Informó que las finanzas están sanas y que está preocupado por más de 600 millones de pesos que están en las cuentas bancarias y porque al menos 200 alumnos del curso de otoño decidieron no renovar su inscripción y existe el riesgo de no incorporar a mil jóvenes más.

Y, agregó, es incierto el pago de la nómina de empleados, proveedores, impuestos y seguridad social por más de 56 millones de pesos; en un mes estarán pendientes pagos de créditos por más de 400 millones de pesos.

“Nuestras acreditaciones internacionales están en riesgo”, dijo al referir que está detenido el proceso con The Southern Association of Colleges and Schools Commission on Colleges (SACSCOC).

Moreno Valle abrió la puerta al conflicto

El rector señaló que el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas modificó la Ley de Instituciones de Asistencia Privada para el Estado y permitió el cambio de patronato de cualquier fundación, lo que ahora se hizo efectivo en la UDLAP.

“Si yo tuve problemas verdaderos con un gobernador fue Rafael Moreno Valle por el cambio de la ley, que permitía lo que ocurrió ahorita: que de manera arbitraria se hiciera un cambio de fundaciones de Puebla. Lo que pasa hoy es un mensaje de: 'cuidado para todas las fundaciones'”, advirtió.

Señaló que el gobierno estatal de Luis Miguel Barbosa Huerta, a través de la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Beneficencia Privada, entregó a un “grupo de amigos" de la ciudad de México el control de la universidad.

Los integrantes del nuevo patronato al que se refiere Derbez Bautista son Horacio Magaña, presidente; Pablo Jiménez, vicepresidente; Adalberto Ramos, secretario; Ernesto Luna Parra y Luis Guajardo como vocales.

El nuevo patronato señaló que las clases de los alumnos siguen, y que ya no hay policías vigilando la zona, pues se contrató a una empresa privada, aunque algunos elementos estatales aún fueron vistos en los jardines de la universidad.