Luis Miguel Barbosa Huerta declaró que su gobierno no realizó ninguna invasión a la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y que el conflicto legal en el que está involucrada la familia Jenkins se generó porque anteriores administraciones lo permitieron.

Durante la conferencia virtual matutina, el mandatario declaró que va “a empezar a salir mucho” de esta pugna familiar.

El gobernador hizo énfasis que hay una “explicación confusa de invasión a la universidad” y que lo sucedido entre 2013 y 2015 en la Fundación Mary Street Jenkins, a la que dejaron “ vacía” se deberá solucionar entre los involucrados.

Barbosa consideró que se trata de un “atropello” que se debe corregir y que fue tolerado por sus antecesores (en el gobierno estatal), aunque no hizo un señalamiento directo contra ellos. En el periodo señalado estuvo gobernando Rafael Moreno Valle.

“¿Quién les permitió?, ¿Qué permitió que pasara eso? Pues los gobernantes de Puebla permitieron que pasara eso. Es un tema de legalidad, así de simple. Que nadie lo vea de otra manera. No es invadir u ocupar la universidad, es un asunto de legalidad”, insistió.

Este martes se cumplió una semana que la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Beneficencia Privada, organismo del gobierno de Miguel Barbosa realizó una diligencia con apoyo de la fuerza pública para dar posesión y control de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) a un nuevo patronato presidido por Horacio Magaña Martínez.

Adalberto Ramos, quien recientemente fue nombrado secretario del patronato de la Fundación Universidad de las Américas Puebla, declaró que la toma de la UDLAP es para hacer valer las medidas cautelares que emitió un juez federal, tras las órdenes de aprehensión contra varios miembros de la familia Jenkins por las operaciones de procedencia ilícita por más de 720 millones de dólares en la fundación.

Al respecto, el gobernador Miguel Barbosa señaló que la autoridad dará la “razón a quien la tenga”.