La secretaria General de la BUAP, Guadalupe Grajales y Porras, anunció que buscará la rectoría en la próxima elección, aunque reconoció que no es la favorita del rector Alfonso Esparza Ortiz.
 
En el programa Ante la Corte, de e-consulta, reveló su interés por contender una vez que se emita la convocatoria a finales de agosto, y confió en que hay condiciones para ganar la votación en septiembre.
 
Si bien no está obligada a pedir licencia, señaló que en próximos días definirá la manera en que participará, pero aseguró que cumple con todos los requisitos para competir.
 
A casi tres meses de que concluya el periodo de Esparza Ortiz, aseguró que el rector se ha mantenido al margen del proceso interno y ha sido respetuoso de su aspiración y la de los demás interesados.
 
No obstante, enfatizó que la elección no se define “desde arriba”, sino con el voto de la comunidad estudiantil y el profesorado.
 
Pese a reconocer que no es la “favorita” del rector, afirmó que su interés principal es convertirse en la favorita de la universidad.
 
Su relación con Esparza Ortiz la describió sólo como respetuosa e institucional, pues refirió que desde su arribo a la secretaría ha habido diálogo y coordinación.
 
Representatividad, a debate
 
Grajales y Porras se pronunció a favor de someter a debate después de la elección el actual sistema de representatividad.
 
Recordó que cada unidad académica tiene cinco votos: dos de estudiantes, dos de profesores y uno de la dirección, siendo este último el único que es libre.
 
Como las direcciones son electas por la comunidad estudiantil, enfatizó que lo congruente sería que la dirección votara en el mismo sentido de quien vote el estudiantado al que representa.
 
Si bien no se ofreció para proponer esta reforma consideró que “no debe haber miedo” para ponerla a discusión.
 
Falta comunicación con Barbosa
 
Sobre la relación de la BUAP con el gobernador Miguel Barbosa Huerta, Grajales y Porras admitió que ha faltado comunicación y esto ha dificultado la relación, aunque descartó que hasta ahora el mandatario haya faltado al respeto a la institución.
 
Lo que sí denunció es que la Auditoría Superior del Estado (ASE) se ha extralimitado en cuanto a la fiscalización, pues señaló que no se respetó la calendarización ni las facultades legales que tiene el organismo encabezado por Francisco Romero Serrano.
 
Aún así reiteró que la universidad tiene la disposición de rendir cuentas y colaborar en la revisión de las finanzas, siempre y cuando ésta sea apegada a la ley.
 

Certeza y estabilidad a docentes
 
De lo que falta a la BUAP, indicó que es necesario dotar de certeza y estabilidad laboral al personal docente, ya que de esta manera mejorará la calidad de la educación.
 
A través de definitividades, capacitación y derechos laborales, es como ve posible que el profesorado mejore su desempeño y esto repercuta en la enseñanza.
 
Para los estudiantes vio necesaria una estrategia que permita ampliar la matrícula y disminuir el rechazo, pero reconoció que se requiere de la colaboración del gobierno federal y del estatal para aumentar recursos y planta laboral.