Puebla tuvo un retroceso en el acceso a los servicios de salud en 2020, ya que hay un porcentaje menor de pobladores quienes pueden obtener este tipo de atención.

La situación era mejor en 2015, según la “Evolución de las Dimensiones de la Pobreza” del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

El Coneval dio a conocer los cambios en la evolución de las carencias sociales en cada entidad del país. En el caso de Puebla se observa cómo cada vez hay un menor porcentaje de personas en situación vulnerable entre el 2000 y el 2020, a excepción del rubro de salud. 

En 2000, el 74.1 por ciento de los poblanos no tenían acceso a los servicios de salud. En ese entonces los ciudadanos tenían como gobernador al priísta, Melquiades Morales Flores y como presidente de la República, primero, al priísta Ernesto Zedillo Ponce de León y posteriormente al panista, Vicente Fox Quesada.

Para el 2015 el porcentaje de personas sin este servicio disminuyó a 19.4 por ciento. En ese año Puebla tenía como mandatario estatal al panista, Rafael Moreno Valle Rosas y seguía como Ejecutivo Vicente Fox

En el 2020 el porcentaje de poblanos que no tenían acceso a los servicios de salud aumentó hasta llegar al 24.3, en este periodo ya estaba como gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta y  Andrés Manuel López Obrador seguía presidente de la República, los dos impulsados por Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Esta situación no es exclusiva de Puebla, es un problema que prácticamente se replicó en casi todo el país. En 2015 el 16.7 por ciento de los mexicanos no contaba con acceso a los servicios de salud y para el 2020 el porcentaje se elevó a 21.5. 

En julio de 2019 el presidente de la RepúblicaAndrés Manuel López Obrador, comunicó que se eliminaría el Seguro Popular, el programa iniciado en la gestión de Vicente Fox para atender a la población sin seguridad social, en su lugar quedaría el Instituto de Salud para el Bienestar.

Aunque los ciudadanos estén inscritos para recibir atención por parte de las instituciones de salud pública, esto no significa que reciban el servicio de manera adecuada o completa. Las quejas por el desabasto de medicamentos o la mala atención son una constante.