El socavón que apareció en los terrenos de Juan C. Bonilla de Puebla ha llamado la atención de especialistas, quienes tratan de dar respuestas a las interrogantes que han surgido.

En principio era un hundimiento de 5 metros de diámetro por 8 de profundidad, pero se ha informado que el socavón mide 126 metros de longitud en su parte más ancha y que sigue creciendo.

Por su parte, Carlos Valdés, investigador del instituto de geofísica UNAM, dio a conocer en qué momento dejara de crecer el socavón.

El especialista explicó en entrevista con Denise Maerker que el suelo donde está creciendo dicho socavón es muy blando, mientras esté muy saturado, su propio peso ayudará a que siga colapsando.

“La respuesta tiene que ver con el tipo de suelo. Como lo vemos en las fotografías es un suelo muy blando, es un suelo muy rico. Mientras este suelo siga estando saturado, de alguna manera su propio peso va a ayudar a colapsar, más el movimiento que tenga todavía el agua que alcanzamos a ver en la parte inferior”, dijo el experto.

“Hasta que no encuentre una zona en donde el terreno sea un poquito más duro o un poquito más estable se va a detener”, agregó.

“La otra forma en que esto se va a detener es si se va haciendo una pendiente. Vemos que las paredes son muy verticales. Si la pared se puede recortar a un ángulo de 45 grados esto le daría estabilidad, pero no habría manera de meter instrumento, aparato o hacerlo manual porque el mismo peso de los aparatos puede hacer que se venga abajo”, comentó Valdés.

Calculan profundidad del socavón y descubren presunto río subterráneo

El usuario de Twitter @ffloresm, que informa es un arquitecto egresado de la UNAM, informó que aparentemente hay un río subterráneo en zona del socavón.

El usuario compartió fotos en donde estima la profundidad del socavón, alrededor de 9 metros, y muestra una imagen con la que basa señalamiento del río subterráneo.

¿Qué fue lo que ocasionó el socavón en Puebla? Carlos Valdés informó que las posibles causas del socavón son una falla geológica o variaciones hídricas del suelo, apoyadas por la mano del hombre, con la explotación del agua en la zona.