Las mujeres de San Mateo Tlacoxcalco, en San José Miahuatlán, al Sur del estado de Puebla, han conservado una actividad centenaria, que, aunque ha estado a punto de desaparecer en varias ocasiones, con gran esfuerzo lo han mantenido vigente, se trata de los bordados en pepenado, o en náhuatl Tlapehpenalli; el complicado arte de contar y bordar puntadas, casi a la perfección.

Apenas hace unos 15 años, se calculaba que en la comunidad había por lo menos unas 40 mujeres que se dedicaban a realizar esta labor, pero con el paso del tiempo ya solo quedan poco más de 30.

La agrupación Xochi-kiawitsi, está integrada por ocho mujeres, que decidieron rescatar esta tradición y con base en esfuerzo y dedicación la mantienen vigente, esperando que las nuevas generaciones seas sus sucesoras, para que este arte se siga conociendo en la región de Tehuacán, peor también en algunos países del mundo.

Noemí Trujillo Hernández es una de las precursoras de la organización, ella comentó en entrevista con e-consulta que el trabajo ha sido difícil, pues tienen varias ideas y todas quieren que se les tome en cuenta, sin embargo, es cuestión de paciencia para que todo fluya.

En varias ocasiones, las indicaciones son en su lengua materna, el náhuatl, lo cual es motivo de orgullo, pues lo conservan a pesar del tiempo.

Trujillo Hernández indicó que a veces llegan a tener pedidos significativos, por lo que se requiere que unas borden las mangas, la espalda de la prenda o el pecho, con esa organización terminan pronto, pero también depende de tipo de pieza a trabajar, pueden ser vestidos, huipiles, guayaberas, rebozos, ropa para niños, incluso cubrebocas, en los que plasman un pedacito de su corazón.

Las pinchadas en los dedos por las agujas se presentan en todo momento, el dolor de espalda, además fuerzan la vista para que cada costura quede en el lugar que le corresponde, si una sola puntada es realizada en una línea donde no debería, la figura se deforma sin remedio y será necesario deshacer el bordado que en ocasiones se realiza por más de cinco horas.

Los bordados en pepenado han existido desde antes de la conquista, por lo que se cree que puedan tener una antigüedad de más de 600 años, con la amenaza latente de que se puedan perder por la modernidad y aunque las bordadoras tienen la esperanza de que continúen vigentes, lo cierto es que los jóvenes prefieren trabajar en las maquiladoras o en otro sector, en donde su sueldo es seguro.

Hace unos 40 años, los municipios de San Gabriel Chilac, Altepexi y Ajalpan compraban este tipo de prendas, que podían llegar alcanzar los 80 y 120 pesos, un precio demasiado bajo para todo el trabajo invertido, siendo ese el principal motivo por el que se dejó de bordar por varios años, las pobladoras consideraron que su esfuerzo y dedicación no era valorado.

El tiempo trascurrió y 15 años después decidieron crear la agrupación “Xochi-kiawitsi”, (https://www.facebook.com/Xochi-kiawitsi-108555894612345) en la que venden sus productos en línea, pues por la pandemia dejaron de acudir a las ferias artesanales.

Noemi, Libia, Ninfa, Zoila, María Laura, Columba y María Gudelia, así como otras mujeres de Tlacoxcalco, son las guardianas de este bordado, las que se niegan a que esta técnica desaparezca, pues durante varios años ha dado distinción a su comunidad.