Cada 12 de junio, desde el 2002 se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el cual tiene como objetivo concientizar a la población mundial sobre la problemática que involucra la explotación infantil.

El Día Mundial contra el Trabajo Infantil fue instaurado en 2002 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ya que una de las finalidades por las que fue creada esta institución es la abolición del trabajo infantil.

Así, según la OIT, el trabajo infantil se clasifica en tres categorías:

·         Las peores formas de trabajo infantil, que comprende la esclavitud, la trata de personas, prostitución, entre otras actividades.

·         Trabajos realizados por niños que no alcanzan la edad mínima para ese tipo de trabajo, ya que esta situación impide que el niño acceda a la educación.

·         Un trabajo que ponga en peligro el bienestar físico, mental o moral del niño. En esta categoría entran todos aquellos trabajos denominados peligrosos.

Para este año, el tema central es ¡Actuar ahora: poner fin al trabajo infantil!, y las Naciones Unidas han organizado una Semana de acción, que comenzará este 12 de junio, en donde se hablará de los avances que se han hecho respecto a la abolición del trabajo infantil.

De acuerdo con los últimos informes de las Naciones Unidas, “uno de cada 10 de todos los niños en todo el mundo están en situación de trabajo infantil”. No obstante, hay regiones en donde esta situación es más notoria.

El primer lugar en explotación infantil lo tiene África con 72 millones de niños en esta condición, luego sigue la región de Asia y el Pacífico con un aproximado de 62 millones de niños trabajando, en tercer lugar se encuentra el continente Americano con 11 millonesEuropa y Asia Central suman un total de 6 millones. En último lugar se ubican los Estados Árabes con 1 millón.

Sin embargo, instituciones como el Fondo de las Naciones Unidas (UNICEF) y la OIT han notado un alza en la cantidad de niños trabajando, esto a raíz de la pandemia originada por covid-19, la cual afectó a millones de familias económicamente, orillando a los más jóvenes a aportar ingresos a sus familias.

De tal manera, que se está planeando una campaña que ayude a disminuir los efectos colaterales que dejó la pandemia, como el alza en el número de niños en situación de explotación infantil.