La Zona Arqueológica de Cacaxtla-Xochitécatl vuelve a abrir sus puertas al público, informaron el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Centro INAH Tlaxcala.

A partir de este 10 de junio se permite el acceso a la zona arqueológica, pero tomando en cuenta las normas sanitarias para garantizar la seguridad de los visitantes.

Al entrar se aplicará gel antibacterial a las personas y se les tomará la temperatura, además de que se les pedirá el uso de cubrebocas de forma correcta y que respeten la sana distancia de 1.50 metros.

Las personas interesas en visitar el lugar podrán hacerlo de miércoles a sábado de 10:00 a 16:00 horas, con último acceso a las 15:00 horas, en las dos zonas.

Además se permitirá la entrada de grupos no mayores de 10 personas y tendrá un límite de 100 visitantes en cada zona.

El cupo máximo en ambas es de 400 visitantes por día, señala la directora del sitio, Yajaira Gómez García.

 

 

Significado

Xochitécatl es un gentilicio que significa el habitante o el nativo de Xochitlan, mientras que otra traducción podría ser “Lugar del Linaje de las Flores”. Cacaxtla se deriva del vocablo Cacaxtli, que literalmente significa “Lugar de Cacaxtles”, siendo estas unas armazones indígenas empleadas para transportar productos.

Importancia Cultural

Las investigaciones arqueológicas realizadas en la sección oriente del sitio a partir de su descubrimiento en la década de 1970, área conocida como Cacaxtla, develan una de las sociedades más importantes que se desarrollaron en el periodo Epiclásico (650-900 d.C.) de Mesoamérica. Su poderío logró la hegemonía política, militar y económica en gran parte del valle poblano-tlaxcalteca después de la caída de Teotihuacan y Cholula, consiguiendo entablar relaciones comerciales a larga distancia con regiones distantes como la Costa del Golfo y la Cuenca de México. Entre sus vestigios destaca el Gran Basamento, un gran complejo arquitectónico de estructuras superpuestas y adosadas que presentan sofisticadas pinturas murales, únicas en su clase, en los llamados Templo de Venus, Templo Rojo, Mural de la Batalla y Pórtico A. Debido a la necesidad de proteger las valiosas pinturas, en la década de 1980 se colocó una amplia techumbre de alrededor de 10,000 m2 sobre la sección medular del Gran Basamento.

Xochitécatl, fue erigido sobre la cima del Cerro Xochitécatl adecuando la arquitectura a la topografía del cerro mediante terrazas habitacionales y de cultivo, colocando los monumentos más importantes en la cima incluyendo la Pirámide de las Flores, la Pirámide de la Serpiente, la Pirámide de la Espiral y el Basamento de los Volcanes.  Xochitécatl se desarrolló primordialmente durante el periodo Formativo (600-100 a.C.). Varios elementos estudiados como el paisaje ritual, ofrendas de conjuntos de figurillas, entierros humanos y elementos arqueo-astronómicos, concuerdan en la concepción de un centro ceremonial principalmente orientado hacia un culto a la fertilidad y a la propiciación de lluvias, cuyos símbolos parecen ser transmitidos a través de la imagen femenina.

Con información de página web del INAH