Luego de que el PRI no ganara ninguna de las 15 gubernaturas en disputa y en cambio perdiera ocho gobiernos estatales, militantes de ese partido exigieron la renuncia inmediata del dirigente nacional Alejandro Moreno y de todo el CEN,

Ulises Ruíz Ortiz,  exgobernador de Oaxaca,  exigió dar paso a una nueva dirigencia y comenzar la reconstrucción del partido en un comunicado en el que expresó que “Los priistas de verdad exigimos la renuncia inmediata de Alejandro Moreno y de todo el CEN, para dar paso a una nueva dirigencia que, ahora sí, sea electa democráticamente para comenzar de nuevo la reconstrucción del partido y quienes resultaron electos ante el Congreso de la Unión deben exigir desde ahora que el liderazgo en la cámara de la fracción se determine igualmente en forma democrática”, dice el comunicado firmado por Ulises Ruíz Ortiz.

“Invitamos al priismo a manifestar abiertamente su rechazo a Alito y la dirigencia actual, mediante sus redes sociales y todos los medios a su alcance. Sólo así atenderán la urgencia de irse para dar paso a una nueva dirigencia comprometida con México y ajena a los intereses”, afirma el escrito.

Ulises Ruiz aseveró que “Los dueños del partido, los patrones de Alito, siguen sin entender que la ciudadanía se cansó de los abusos, de la corrupción, de la prepotencia que les caracteriza y, sin reparar en el rumbo que está tomando México, una mayoría indignada prefiere votar a ciegas por un falso mesías que desde su residencia palaciega pregona una transformación que nadie entiende”.

Las quejas por la falta de recursos fueron constantes entre la mayoría de los candidatos “mientras Alito se paseaba por el país en aviones pagados con las prerrogativas, las campañas languidecían de inanición, sin el apoyo de un CEN omiso y ausente”.

 “Hoy parece tarde. En una burda maniobra se entregó el partido a Alito y sus aliados y éstos, no podía ser de otra forma, hicieron lo mismo a partir de entonces repartiéndose el botín mafiosamente adquirido entre amigos, familiares y cómplices, como si estuviéramos en los años 70 cuando ser candidato era garantía de triunfo y como si el CEN fuera patrimonio de los mismos de siempre”.