La delegación del Instituto Nacional de Migración (INM) en Puebla, a cargo de José Luis Chávez Aldana, fue acusada de facilitar el lucro con migrantes que son detenidos en su camino a la frontera norte del país.

Personal de la delegación señaló que cada migrante paga por su liberación hasta mil dólares (20 mil pesos) a la abogada Claudia Ibeth Espinosa Oropeza y su asociación civil “No soy delincuente, soy migrante”, ya que ella tiene el monopolio de la defensoría.

Esto en aparente complicidad con Chávez Aldana y la Estación Migratoria, cuyo titular es Rafael Meneses Rojas, quien autoriza la salida de los migrantes.

Red de complicidad

Abogados de la defensoría pública denunciaron en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) a esta supuesta red de complicidad y el organismo ya inició una investigación.

Los litigantes se quejan de que Chávez Aldana acapara la representación legal de los migrantes y sus hijos e impone tarifas elevadas, sin oportunidad de que otros abogados ofrezcan sus servicios en libre competencia.

Bajo el anonimato, personal del INM afirmó que Espinosa Oropeza libera hasta 10 migrantes por semana, de un promedio de 100 que se encuentran detenidos.

El instituto realiza de noche hasta tres operativos por semana en diversos puntos por donde pasa el tren, y las personas que son detenidas son llevadas a dos albergues: uno en la delegación del instituto, en Reforma 1907 colonia San Matías, y otro en el polideportivo Xonaca, frente al Mercado Morelos.

Los informantes afirmaron a este medio que quienes participan en los operativos reportan directamente a Espinosa Oropeza de la cantidad de personas detenidas y sus nombres, para que al amanecer ella llegue a ofrecer sus servicios ya con los documentos elaborados.

Incluso el año pasado trasladó su despacho, de nombre Castelly, a una cuadra de la delegación, en la calle 23 Sur 101. Esta medida obedece a que los menores detenidos no pueden permanecer en la Estación Migratoria, sino que de inmediato deben ser trasladados al DIF.

Por la liberación de menores cobra 500 dólares (10 mil pesos), pero es muy común que parejas o madres solteras viajen hasta con dos menores, así que esto representa una ganancia mayor.

La liberación se da bajo la modalidad de “custodia” gracias a la asociación “No soy delincuente, soy migrante”, pues ésta formalmente asume la tutela de migrantes con el fin de que tengan oportunidad de regularizar su estadía en el país, sin embargo, en la práctica continúan su camino hacia Estados Unidos tan pronto pagan por su liberación.

La asociación  

Espinosa Oropeza fundó la asociación el 27 enero de 2020 con su hermana Jocelyn Karen, en Jiutepec, Morelos, mediante la escritura 97518 de la notaría número 1.

El documento fue avalado solo por el aspirante a notario Alejandro Flores Núñez, quien estaba en funciones debido a que se fue de vacaciones el notario titular, Gregorio Gómez Maldonado.