El conocido Pacto de Caballeros que existe entre los dirigentes del futbol mexicano podría ver sus últimos días y pagar las consecuencias de contravenir las leyes mexicanas. Esto se debe a que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) emplazó a varios clubes por una posible colusión en el fichaje de jugadores profesionales, prácticas que podrían sancionarse con multas de hasta el 10 por ciento de los ingresos para las empresas y penas de entre cinco y 10 años de prisión para las personas físicas involucradas.

Aunque la Autoridad Investigadora no brindó detalles sobre los clubes que fueron emplazados, sí informaron que “concluyó su indagatoria y emitió el dictamen en el que señala la probable existencia de prácticas monopólicas absolutas” en el denominado mercado de piernas.

La Comisión señaló que la investigación iniciada en el año 2018 “sienta un precedente para que las conductas que restrinjan la movilidad de los trabajadores y afecten la determinación de los salarios en el mercado, en caso de ser detectadas, sean investigadas en estricto apego a la normativa de competencia”.

En el pasado noviembre de 2018, el titular de la Autoridad Investigadora de Cofece, Sergio López, notificó que en junio de ese año el organismo inició una investigación debido a prácticas anticompetitivas en los procesos de reclutamiento y contratación de recursos humanos de los clubes aztecas. En dicha indagatoria, explicó, se incluía tanto a los clubes como sus representantes, directivos y la misma Federación Mexicana de Futbol (FMF).

A través de su página de internet, la Cofece explica que los emplazamientos se dan cuando finaliza la investigación y es la notificación en que se informa a los agentes económicos (los involucrados) que son “probables responsables de cometer una conducta anticompetitiva, y que, a partir de ese momento, tienen derecho de iniciar su defensa”.

Además, el organismo detalla que, de acuerdo con la Ley Federal de Competencia Económica, “las prácticas monopólicas absolutas o colusiones son conductas consisten en contratos, convenios o arreglos entre agentes económicos competidores entre sí, cuyo objeto o efecto sea la manipulación de precios, restricción o limitación de la oferta o la demanda, división o segmentación de mercados, concertación de posturas en licitaciones, así como el intercambio de información con alguno de los objetos o efectos anteriores”.

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